Un juez le otorgó una suspensión condicional, por lo que enfrentará el proceso fuera de prisión tras la denuncia de su pareja.
El nombre de Alberto del Río volvió a los titulares, ahora por un tema legal que lo mantiene bajo la lupa. El exluchador fue vinculado a proceso por el delito de violencia familiar reiterada, aunque no pisará la cárcel por ahora.
La audiencia se llevó a cabo en San Luis Potosí, donde el juez determinó que sí hay elementos para investigar el caso a fondo. Todo se remonta al 6 de abril, cuando fue detenido en flagrancia tras una presunta agresión contra su pareja.
Por qué no irá a prisión
Aunque la acusación es seria, el juez le concedió una suspensión condicional, una figura legal que le permite seguir su proceso en libertad, siempre y cuando cumpla ciertas condiciones.
Entre ellas están no acercarse ni tener contacto con la víctima, acudir a terapias para agresores y reparar el daño causado.
Así ocurrió todo
De acuerdo con los reportes, la situación se desencadenó tras una llamada al 911. Cuando los elementos de seguridad llegaron al lugar, encontraron señales de violencia, incluyendo lesiones visibles, por lo que procedieron a detenerlo en ese momento.
De prisión preventiva a libertad condicionada
En un inicio, Alberto del Río fue enviado a prisión preventiva mientras se definía su situación legal. Sin embargo, tras la audiencia, el juez optó por cambiar la medida cautelar.

Ahora enfrentará el caso en libertad, pero bajo vigilancia y con reglas claras que deberá cumplir.
Un caso que sigue dando de qué hablar
El delito que se le imputa puede alcanzar hasta siete años de prisión, lo que mantiene el tema en un punto delicado.
Además, al tratarse de violencia familiar, el proceso no depende de si la víctima decide continuar o no, por lo que el caso seguirá su curso.
La situación ha generado reacciones encontradas, no solo por la gravedad de la acusación, sino por el historial del luchador, mientras se espera cómo avanzan las siguientes etapas del proceso.




