Ante los bajos salarios y la falta de tiempo, una profesionista mexicana decidió emprender en el tianguis, donde descubrió una mejor calidad de vida y estabilidad económica.
En México, el fenómeno de los profesionistas que abandonan su carrera universitaria para emprender en el comercio informal crece cada vez más, impulsado por los bajos salarios y la falta de oportunidades laborales.
Tal es el caso de Regis, una joven que estudió Contaduría y trabajó en un despacho contable, pero que decidió renunciar a su empleo debido al sueldo insuficiente y los largos horarios que le impedían pasar tiempo con su hijo.
“Así fue como pasé de ser contadora a ser tianguista”, compartió en un video publicado en su cuenta de TikTok @re.ángulo, donde narró cómo cambió radicalmente su vida al dedicarse a la venta de quesos en el tianguis.
Regis explicó que, como mamá soltera, su prioridad siempre fue su hijo. “Casi no lo veía por tanto trabajo, así que decidí buscar otra opción”, relató. Agregó que, aunque muchos piensan que en los tianguis hay conflictos, “en una oficina es igual, solo que vas vestido de traje”.
Durante la pandemia, su madre retomó la venta de quesos de casa en casa, y al notar lo bien que le iba, Regis decidió unirse a ella. “Cuando vi que mi mamá podía disponer de su tiempo, ganar bien y ser su propia jefa, dije: ‘Yo también quiero eso’”, contó.
Con esfuerzo, ambas lograron establecer su propio local, consolidando su negocio familiar. Hoy, la joven afirma sentirse más plena y feliz, pues su emprendimiento le ha permitido “disfrutar de su hijo, verlo crecer y no perderse de su vida”.
Su historia ha conmovido a usuarios de redes sociales, quienes la reconocen como ejemplo de superación y empoderamiento femenino, además de reflejar una realidad que muchos profesionistas enfrentan en el país.




