El contingente militar partió desde Campeche por instrucción presidencial, en medio de tensiones por advertencias de una posible incursión militar estadounidense.
Un contingente de 300 elementos del Ejército Mexicano, adscritos a la 33/a Zona Militar con sede en Campeche, fue desplegado la mañana de este domingo con destino a Tijuana, Baja California, en un contexto marcado por recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre una posible intervención militar en territorio mexicano.
De acuerdo con información oficial, a las 9:34 horas partió un convoy militar desde las instalaciones de la 33/a Zona Militar hacia el Aeropuerto Internacional de Campeche “Ing. Alberto Acuña Ongay”, desde donde el personal fue trasladado al norte del país en dos vuelos a bordo de aeronaves Boeing 737.
En el primer vuelo viajaron dos mandos superiores, tres oficiales y 145 elementos de tropa. Posteriormente, una segunda aeronave despegó con un jefe militar, cinco oficiales y 142 efectivos adicionales, quienes también se dirigieron a Tijuana.
Una vez en la ciudad fronteriza, el personal será distribuido en zonas estratégicas para labores de resguardo y seguridad, con el objetivo de reforzar la presencia militar y prevenir cualquier escenario de incursión de fuerzas extranjeras.
Fuentes castrenses indicaron que el despliegue se realizó por instrucciones directas de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, como parte de una estrategia de defensa y control territorial ante el clima de tensión bilateral.
El movimiento militar ocurre luego de que Donald Trump asegurara haber reducido en 97 por ciento el ingreso de drogas ilegales a Estados Unidos por vía marítima y advirtiera que su gobierno emprendería acciones directas contra cárteles del narcotráfico dentro de México.
En una transmisión internacional, el mandatario estadounidense señaló que su administración contempla operaciones militares terrestres contra organizaciones criminales, argumentando que estos grupos han tomado control de amplias regiones del país, situación que calificó como un tema de seguridad nacional para Estados Unidos.




