El presidente de Estados Unidos aseguró ante el Congreso que su administración logró la caída del líder del CJNG, atribuyéndose el golpe como parte de su estrategia contra el narcotráfico, aunque México encabezó el operativo.
Durante su discurso anual del Estado de la Unión ante el Congreso, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, destacó como uno de los principales logros de su administración la eliminación de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación.
Desde el Capitolio, Trump calificó al capo mexicano como “el más siniestro líder de las drogas” y afirmó que su abatimiento demuestra el compromiso de su gobierno en la lucha contra el narcotráfico, un eje central de su política de seguridad fronteriza y combate al crimen organizado.
En su mensaje, el mandatario sostuvo que “lo hemos derrocado”, atribuyendo el golpe a la estrategia impulsada desde Washington, pese a que el operativo fue ejecutado de manera directa por fuerzas mexicanas. Trump vinculó este hecho con su decisión de designar a los cárteles como organizaciones terroristas extranjeras y con su postura sobre el fentanilo, al que ha descrito como una amenaza a la seguridad nacional.
La Casa Blanca señaló que Estados Unidos proporcionó inteligencia clave para ubicar al líder del CJNG, y afirmó que la cooperación bilateral fue determinante para el resultado de la operación. No obstante, el Gobierno de México ha reiterado que la planeación y ejecución correspondieron a sus propias fuerzas federales, con apoyo de información compartida.
La muerte de El Mencho fue confirmada el 22 de febrero de 2026 tras un operativo en Tapalpa, Jalisco, hecho que provocó una ola de violencia en distintas regiones del país, con bloqueos, quema de vehículos y enfrentamientos entre grupos del crimen organizado y autoridades de seguridad.
La declaración de Trump ha generado reacciones encontradas tanto en México como en Estados Unidos, reavivando el debate sobre la cooperación bilateral, el papel de cada gobierno en el combate al narcotráfico y el uso político de los golpes contra los grandes líderes del crimen organizado.




