José Ángel Valero Rivera, propietario de AVR, aseguró que la obra era una remodelación inconclusa y que el boiler fue colocado de forma provisional; afirmó que hubo falta de pago y anunció acciones legales.
El arquitecto José Ángel Valero Rivera, propietario del despacho AVR, rompió el silencio tras la polémica por la llamada “casa del boiler”, obra que fue demolida luego de viralizarse un video del creador de contenido Juve3dstudio en el que se señalaban presuntas fallas estructurales.
En entrevista para Acceso TV, Valero sostuvo que la construcción no inició desde cero bajo su responsabilidad y que se trataba de una remodelación y ampliación de un inmueble ya existente, ubicado en las orillas de Arteaga.
“La obra no estaba terminada”
El arquitecto afirmó que el proyecto fue ejecutado por etapas, conforme el propietario tenía flujo económico. Señaló que al momento de su salida, la obra estaba “al 95 por ciento ejecutada, pero no liquidada”, por lo que quedaron pendientes detalles de acabado y ajustes finales.
“Una obra se detalla al final, cuando se entrega formalmente. Esta nunca se entregó”, explicó, al insistir en que las instalaciones señaladas en redes eran provisionales debido a eventos sociales organizados por el dueño del inmueble.
También negó haber cometido irregularidades estructurales en la losa que fue demolida. Aseguró que contaba con cálculos estructurales, planos ejecutivos y evidencia fotográfica del proceso de cimbrado, colado y descimbrado.
El caso del boiler
Uno de los puntos que detonó la viralización fue la colocación de un boiler en el acceso principal. Sobre ello, Valero afirmó que se trató de una instalación eléctrica temporal, solicitada por el cliente para contar con agua caliente en una recámara durante reuniones.
Según su versión, el proyecto original contemplaba que el calentador se ubicara dentro de un cuarto de máquinas, como consta —dijo— en los planos entregados al propietario. “Se puso ahí provisionalmente, no era su ubicación definitiva”, sostuvo.
Niega fallas graves y cuestiona demolición
El arquitecto rechazó que la losa estuviera pandeada o en riesgo de colapso. Explicó que, técnicamente, una flexión estructural es visible en obra negra y no después de contar con acabados. También afirmó que la resistencia calculada permitía soportar cargas superiores a las que tendría en uso normal.
Valero consideró que no era necesario demoler la estructura y sostuvo que no ha recibido ninguna demanda formal por parte del cliente. Incluso, dijo estar a la espera de un proceso legal para defender su trabajo ante una autoridad competente.
Impacto personal y profesional
Más allá de lo técnico, el arquitecto relató que la exposición en redes sociales tuvo consecuencias en su vida personal. Aseguró que recibió amenazas, que perdió contratos y que su familia atravesó episodios de ansiedad derivados de la presión mediática.
“Se me dijo que podían acabar con mi carrera en redes sociales, y es lo que está pasando”, afirmó. No obstante, ofreció una disculpa pública a Juve3dstudio por insinuar que el influencer habría recibido pagos para desprestigiarlo, al reconocer que no tiene pruebas de ello.
La polémica continúa generando debate en plataformas digitales, mientras el caso podría escalar al terreno legal en las próximas semanas.




