El empresario mostró molestia luego de que su nombre fuera incluido entre posibles aspirantes presidenciales del PAN; Sheinbaum criticó la idea y acusó a la derecha de promover privilegios del pasado.
El nombre de Ricardo Salinas Pliego volvió a colocarse en el centro del debate político nacional después de que apareciera —sin previo aviso y para su evidente molestia— en una lista de posibles aspirantes presidenciales del Partido Acción Nacional (PAN) rumbo a la contienda de 2030. La mención del empresario desató reacciones inmediatas tanto en redes sociales como en el ámbito político.
Todo comenzó cuando el fundador de Grupo Salinas respondió a una publicación que lo incluyó junto a perfiles panistas como Kenia López Rabadán, Elías Lixa y Ricardo Anaya. A través de su cuenta oficial, cuestionó abiertamente la razón por la que figuraba entre los nombres del partido blanquiazul.
“¿Y yo qué culpa tengo o por qué me ponen ahí?”, escribió, acompañado de un emoji de disgusto, dejando claro que no comparte —al menos públicamente— ninguna intención de vincularse con el PAN.
Sin embargo, dicha inclusión no fue casual. El dirigente nacional del partido, Jorge Romero, ha mencionado en distintas entrevistas que el nombre del empresario es considerado una opción “viable” para la presidencia en 2030. En conversación con El País, reconoció que Acción Nacional está abierto a perfiles ciudadanos y que no descarta a nadie que pueda generar respaldo popular.
“Si decide participar, avanza y gana apoyo, por supuesto que no lo descartamos. No cerramos la puerta a nadie”, afirmó el líder panista.
La postura generó una respuesta inmediata desde Palacio Nacional. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo criticó duramente la posibilidad de que el PAN contemple a Salinas Pliego como candidato. Desde su perspectiva, la derecha mexicana busca “volver al Porfiriato” y retomar prácticas de privilegios vinculadas —según dijo— a intereses de ultraderecha.
“Lo que defienden es volver a los privilegios de antes. Aunque lo nieguen, históricamente han estado en contra de la democracia y de las libertades”, expresó durante su conferencia matutina del martes 2 de diciembre.
Sheinbaum también señaló que quienes promueven campañas contra su administración coinciden con agendas conservadoras a nivel internacional. En ese sentido, aseguró que Jorge Romero estaría buscando alianzas con un empresario que —afirmó— mantiene adeudos millonarios con el SAT, referencia directa a los litigios fiscales que involucran a empresas del conglomerado de Salinas Pliego.
Durante los últimos meses, el empresario se ha consolidado como una voz visible dentro de la oposición digital, especialmente después de que el gobierno federal intensificara la exigencia del pago de una deuda fiscal multimillonaria. Su actividad constante en redes sociales, combinada con críticas directas a la administración en turno, ha alimentado las especulaciones sobre una posible candidatura presidencial.
Aun así, su reacción al ser relacionado con el PAN deja claro que no desea ser asociado con ese partido. Aunque no ha descartado la posibilidad de contender en 2030 por la vía independiente, su postura actual indica que no permitirá que ningún instituto político —incluido el panismo— lo use como bandera anticipada.
El escenario electoral todavía está lejos, pero la mención momentánea de su nombre bastó para reavivar los rumores sobre sus intenciones y para desatar una nueva ola de tensiones entre oposición, gobierno y empresarios rumbo a la sucesión presidencial.




