Royfid Torres advierte rezago en la regulación y plantea reformar la Ley de Movilidad para colocar la seguridad vial como eje central ante el aumento de siniestros.
El incremento constante de accidentes mortales en las vialidades de la Ciudad de México, con especial impacto entre quienes se trasladan en motocicleta, encendió las alertas en el Congreso capitalino. El coordinador de Movimiento Ciudadano, Royfid Torres, advirtió que la regulación para este tipo de transporte se ha quedado rezagada y llamó a modificar de fondo la Ley de Movilidad para colocar la seguridad vial como prioridad.
El señalamiento surge luego de que la jefa de Gobierno, Clara Brugada, anunciara que su administración evalúa cambios legales para ordenar el uso de motocicletas, un medio de transporte cuyo crecimiento se aceleró de manera notable después de la pandemia.
En declaraciones a medios de comunicación, el legislador explicó que el aumento en el número de motocicletas fue tan rápido que superó la capacidad de respuesta de las autoridades, que no ajustaron a tiempo las políticas públicas en materia de movilidad. Esta omisión, dijo, hoy se refleja en más accidentes, personas lesionadas y pérdidas humanas.

Torres apuntó que uno de los problemas de fondo es que la legislación vigente no aborda de manera explícita la seguridad vial, lo que representa un vacío grave dentro del marco legal de la capital. A su juicio, esta omisión ha impedido establecer reglas claras que protejan a los motociclistas, uno de los sectores más vulnerables en las calles.
También cuestionó que el enfoque de la movilidad se haya concentrado principalmente en ampliar la infraestructura ciclista, sin atender con la misma seriedad la situación de quienes utilizan motocicletas, pese a que enfrentan riesgos mayores en su desplazamiento diario.
Ante este panorama, el coordinador de la Bancada Naranja propuso una serie de acciones que deberían integrarse de forma obligatoria en una nueva regulación. Entre ellas destacan una reforma integral a la Ley de Movilidad, la implementación de exámenes teóricos y prácticos para la obtención de licencias, la creación de un padrón actualizado de motocicletas, el establecimiento de licencias colectivas para repartidores y mensajeros, así como una autoridad permanente encargada de supervisar y hacer cumplir el reglamento de tránsito.
El legislador subrayó que sin una instancia que vigile de manera constante el cumplimiento de la ley, cualquier cambio quedará únicamente en el papel y el desorden vial continuará.

Finalmente, advirtió que la falta de respeto a las normas y a los espacios destinados a cada tipo de transporte seguirá siendo una constante mientras no exista una autoridad que ejerza su responsabilidad de manera firme. Sin vigilancia ni aplicación real de las reglas, concluyó, será difícil revertir la crisis de seguridad vial que enfrenta actualmente la Ciudad de México.




