El precio del jitomate alcanzó niveles históricos en la CDMX, impulsado por la inflación y la cadena de distribución
El precio del jitomate registró un fuerte incremento en la Ciudad de México durante abril de 2026, alcanzando hasta los 98 pesos por kilo en algunos supermercados, de acuerdo con monitoreos de la Procuraduría Federal del Consumidor.
Este aumento coloca al jitomate como uno de los productos con mayor alza dentro de la canasta básica, afectando directamente el gasto de las familias.
¿Dónde se vende más caro el jitomate?
El monitoreo detectó uno de los precios más altos en la alcaldía Benito Juárez, donde el kilo se vendió hasta en 98.50 pesos en tiendas de autoservicio.
En otras zonas de la capital, el costo también se mantiene elevado, aunque con variaciones según el establecimiento y la calidad del producto.
Inflación y distribución, las causas
El encarecimiento está relacionado con la inflación y la volatilidad en frutas y verduras. Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía señalan que el jitomate registró un incremento de más del 42% en marzo, siendo uno de los principales factores del alza inflacionaria.
Especialistas indican que gran parte del aumento ocurre en la cadena de comercialización, donde el precio se incrementa significativamente antes de llegar al consumidor final.
Diferencias de precios: del campo al supermercado
Mientras que el productor puede vender el kilo en alrededor de 17 pesos, en supermercados el precio promedio supera los 55 pesos, llegando incluso a los 100 pesos en algunos casos.
Esta diferencia refleja el impacto de intermediarios, costos de transporte y distribución.
Impacto en el consumo y perspectivas
El jitomate es un alimento esencial en la dieta mexicana, por lo que su encarecimiento tiene un efecto directo en el gasto familiar.
Aunque el gobierno mantiene medidas como el Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC), los productos frescos continúan mostrando alta volatilidad.
Analistas advierten que los precios podrían mantenerse elevados en el corto plazo debido a factores como la estacionalidad, costos logísticos y condiciones del mercado, lo que mantiene presión sobre el bolsillo de los consumidores.




