La expectativa de la reducción de la jornada laboral de 40 horas en México ha sufrido un revés, ya que la Cámara de Diputados ha decidido posponer la votación que estaba programada para esta semana. Aunque no se rechaza la posibilidad de esta modificación, diversos factores han llevado a la decisión de no aprobar la reforma en lo que resta del año 2023.
La Mesa Directiva de la Cámara de Diputados devolvió el dictamen a la Comisión de Puntos Constitucionales el pasado 28 de noviembre de 2023. Este movimiento se realizó en virtud de un acuerdo previo entre los grupos parlamentarios para modificar el proyecto original. La ausencia de una votación y aprobación inmediata se debe a la necesidad de incluir todas las consideraciones y conclusiones de los foros del Parlamento Abierto sobre jornada y descanso laboral.
El diputado Jorge Romero, presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), explicó que aún no hay una fecha definida para llevar a cabo una nueva dictaminación. Destacó la importancia de generar consenso entre todos los partidos, considerando las diversas posturas y opiniones surgidas en los foros previos.
«Hasta el momento no hay fecha para realizar una nueva dictaminación, pero aclaro que, aunque los diputados logren votar este año, los senadores no lo harán hasta el siguiente», afirmó Romero.
Además, subrayó la complejidad de lograr una reforma constitucional antes de que concluya el año 2023, dada la necesidad de aprobación en el Senado y por las limitaciones de tiempo antes del periodo de receso legislativo.
Así, se proyecta que la reducción de jornada laboral de 40 horas en México quede en pausa hasta principios de febrero de 2024, en caso de ser aprobada. Se prevé que, de aprobarse, la implementación será gradual para evitar impactos negativos en las pequeñas y medianas empresas (Pymes). La espera continúa, y será el próximo año cuando se defina el rumbo de esta propuesta que busca transformar el panorama laboral en el país.




