El video en el que Juan Luis Lagunas Rosales lanzó una frase desafiante contra Nemesio Oseguera Cervantes volvió a viralizarse, reabriendo el debate sobre su asesinato y la violencia ligada a la narcocultura.
La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes volvió a colocar en el centro de la conversación digital un episodio que marcó 2017: la frase que Juan Luis Lagunas Rosales, “El Pirata de Culiacán”, pronunció durante una transmisión en vivo y que, para muchos, quedó asociada con su asesinato.
“El Mencho a mí me pela la ve*ga”.
El momento ocurrió en un video difundido en redes sociales donde el joven, visiblemente bajo los efectos del alcohol, lanzó un comentario ofensivo dirigido al entonces líder del Cártel Jalisco Nueva Generación. La expresión, considerada una provocación directa, se viralizó en cuestión de horas y fue replicada en múltiples plataformas.
Un desafío en un contexto de riesgo
En México, donde la figura de los capos del narcotráfico suele estar rodeada de temor y silencio, el comentario fue visto como un acto temerario. La frase se convirtió rápidamente en meme, pero también generó advertencias de usuarios que señalaban el posible peligro de confrontar públicamente a un líder criminal con amplio control territorial.
“A mí el Mencho me pela la…”, este es el video que podría ser clave en el asesinato de “El pirata de Culiacán”, un bloguero que saltó a la fama por posar con armas, joyas y autos de lujo
Publicado por Ciro Gómez Leyva en Sábado, 23 de diciembre de 2017
La viralización multiplicó el alcance del mensaje. No solo fue compartido en redes sociales, sino retomado en páginas de entretenimiento y espacios digitales dedicados a la llamada narcocultura. Esa exposición masiva hizo que el nombre del joven quedara inevitablemente ligado al del capo.
Entre especulación y versiones periodísticas
Semanas después del video, el 18 de diciembre de 2017, Lagunas Rosales fue asesinado en un bar de Zapopan. Desde entonces, surgieron versiones que atribuían el crimen a una represalia por aquella declaración.
No obstante, las autoridades nunca confirmaron oficialmente que el homicidio estuviera relacionado de manera directa con la frase. Las investigaciones apuntaron a la posible participación de integrantes del CJNG, pero el móvil específico no fue esclarecido públicamente.
El peso simbólico de una frase
Con el paso de los años, aquella expresión se convirtió en un símbolo de los riesgos de la exposición digital en contextos marcados por la violencia. Para algunos, representó la imprudencia juvenil amplificada por las redes; para otros, evidenció cómo el ecosistema digital puede convertir un instante en un detonante de consecuencias irreversibles.
Hoy, tras la caída de “El Mencho”, el video vuelve a circular como parte del archivo colectivo de internet en México, recordando cómo una frase viral puede trascender el tiempo y quedar asociada a uno de los episodios más trágicos de la cultura digital del país.




