La cantante condenó que su tema “Juno” fuera utilizado en un video gubernamental que muestra operativos de detención de migrantes; calificó la publicación como “malvada” y “repugnante”.
La cantante Sabrina Carpenter lanzó una dura crítica contra la Casa Blanca, luego de que una de sus canciones fuera utilizada sin autorización en un video relacionado con redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). El material, difundido desde una cuenta gubernamental vinculada al presidente Donald Trump, generó indignación por presentar escenas de protestas, persecuciones y arrestos de migrantes con el tema “Juno” como fondo musical.
El video inicia mostrando manifestaciones contra las detenciones del ICE, con pancartas donde se lee “Fuera ICE”. Posteriormente exhibe operativos donde agentes derriban y esposan a personas migrantes. Todo esto acompañado por la frase “Have you ever tried this one?”, interpretada como una burla hacia la comunidad migrante.
La reacción de Carpenter fue inmediata y contundente. A través de sus redes sociales, la cantante expresó: “Este video es malvado y repugnante. Nunca me involucren ni a mí ni a mi música para beneficiar intereses inhumanos”. Más tarde reiteró su rechazo, insistiendo en que no permitirá que su obra se use para promover lo que calificó como una “agenda inhumana”.
El fragmento de “Juno” que aparece en el video corresponde a la frase repetitiva “¿Alguna vez has probado esta?”, utilizada por el gobierno estadounidense para acompañar imágenes de detenciones, pese a que la canción trata sobre un deseo romántico y sexual intenso, completamente ajeno al contexto migratorio.
Esta no es la primera ocasión en la que la administración Trump utiliza música de artistas críticos hacia el gobierno, ni la primera vez que un creador se deslinda públicamente. En días recientes, la editorial canadiense Kids Can Press también condenó el uso no autorizado de su personaje Franklin the Turtle en una imagen alterada compartida por el secretario de Guerra, Pete Hegseth, donde se mostraba al personaje apuntando un arma bajo el título “Franklin se enfrenta a los narco-terroristas”.
La polémica se suma al creciente escrutinio sobre la relación entre la Casa Blanca y la comunidad artística, que ha denunciado reiteradamente el uso de obras sin consentimiento para promover mensajes de corte político o militar.




