El icono del heavy metal falleció “rodeado de amor”, según confirmó su familia. Su legado incluye décadas de trayectoria y un concierto de despedida en junio.
El mundo del rock está de luto: Ozzy Osbourne, vocalista de Black Sabbath y pionero del heavy metal, falleció a los 76 años, según confirmó su familia a través de un comunicado. El periódico británico Daily Mirror reportó que el artista murió “rodeado de amor”.
El pasado mes de junio, Osbourne ofreció un concierto de despedida que marcó el cierre de una carrera de más de cinco décadas. Su familia pidió privacidad en este momento difícil, recordando su legado como una de las figuras más influyentes de la música.
Nacido el 3 de diciembre de 1948 en Birmingham, Inglaterra, John Michael Osbourne —su nombre real— creció en una familia humilde y enfrentó problemas como la dislexia y una juventud rebelde que incluso lo llevó a prisión. Sin embargo, su vida cambió al descubrir la música, inspirado por The Beatles.
En 1969, junto a Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward, formó Black Sabbath, banda que revolucionó el rock con su sonido oscuro y pesado. A pesar de sus batallas personales, Ozzy se consolidó como un ícono cultural, dejando un impacto imborrable en generaciones de músicos y fans.
Su muerte cierra un capítulo en la historia del rock, pero su música y leyenda perdurarán.




