La actriz relató que sufrió preeclampsia días después del parto, vivió una experiencia límite entre la vida y la muerte y aseguró que la fe fue clave para sobrevivir.
A dos meses de haberse convertido en madre de gemelas, Martha Higareda compartió uno de los episodios más delicados de su vida al revelar que estuvo a punto de morir a causa de una grave complicación médica derivada del embarazo. La actriz narró que, días después del nacimiento de sus hijas, desarrolló preeclampsia, una condición que puso en riesgo su vida y la llevó a enfrentar momentos críticos que, aseguró, estuvieron marcados por experiencias espirituales y sueños premonitorios.
El testimonio fue compartido durante una emisión de su pódcast De Todo Un Mucho, que conduce junto a Yordi Rosado. Ahí explicó que, tras ser dada de alta luego del parto, su presión arterial se elevó de forma alarmante. La situación se volvió crítica cuando comenzó a sentirse mal y tuvo que ser trasladada de emergencia a un hospital, ya que estaba a punto de sufrir un infarto. Según relató, su estado era tan delicado que literalmente se debatía entre la vida y la muerte.
De acuerdo con Higareda, el médico que la atendió le informó que su corazón estaba soportando niveles de presión incompatibles con la vida. A ello se sumó que el hospital no contaba con el especialista adecuado para tratar su condición, por lo que fue necesario contactar de inmediato a su médico de confianza en México, pese a que ella se encontraba en Estados Unidos.
Tras recibir indicaciones médicas, el personal activó un protocolo de emergencia para estabilizarla. Aun así, la actriz reconoció que su estado seguía siendo crítico. Aunque su esposo, Lewis Howes, intentó tranquilizarla, Higareda confesó que sentía que algo no estaba bien. En ese momento recordó un sueño previo en el que caía a un pozo del que no podía salir, así como otra visión en la que se veía en una cama de hospital muy similar a la que ocupó durante la emergencia.
Entre lágrimas, la actriz relató que tuvo una experiencia que describió como extracorporal. Aseguró que sintió cómo flotaba sobre su propio cuerpo y escuchó voces que le decían “te vas a morir” y “aquí te vas a quedar”. Ante el miedo, comenzó a rezar, y según contó, las voces desaparecieron de inmediato.
Posteriormente, vivió una de las escenas más impactantes de toda la experiencia. Higareda explicó que tuvo dos visiones claras: en una veía a su esposo criando solo a sus hijas, su propio funeral y la profunda tristeza de su madre; en la otra, se veía viva, criando a sus gemelas, trabajando y compartiendo la vida en familia. Fue entonces cuando comprendió que se encontraba frente a una decisión crucial, como si su destino se dividiera en dos caminos.
Tras lograr estabilizar su presión arterial, Martha se reencontró con su esposo y ambos coincidieron en que lo vivido fue una experiencia profundamente espiritual. La actriz reflexionó que las oraciones de su familia fueron determinantes para su recuperación y afirmó que su fe en la Virgen y en Dios fue clave para sobrevivir.
“El rosario me salvó la vida, no hay otra manera”, expresó al recordar esos instantes.

La condición que enfrentó la actriz no es un caso aislado. De acuerdo con la Clínica Mayo, la preeclampsia es una complicación del embarazo caracterizada por presión arterial elevada, presencia de proteínas en la orina y posibles daños a órganos como riñones, hígado o cerebro. Puede aparecer después de las 20 semanas de gestación y, en muchos casos, manifestarse dentro de las primeras 48 horas posteriores al parto.
No obstante, especialistas advierten que la preeclampsia también puede desarrollarse semanas después del nacimiento y, si no se atiende de forma oportuna, puede derivar en complicaciones graves o mortales. El testimonio de Martha Higareda ha generado conciencia sobre la importancia de atender cualquier síntoma posterior al embarazo y ha conmovido a sus seguidores, quienes han expresado mensajes de apoyo y reconocimiento a su fortaleza.




