El partido entre México y Portugal evidenció fallas en la logística y movilidad en el Estadio Banorte, lo que provocó molestias entre aficionados y duras críticas hacia autoridades capitalinas
La reapertura del Estadio Banorte, anteriormente conocido como Estadio Azteca, quedó marcada por problemas de movilidad y organización que generaron inconformidad entre miles de aficionados que acudieron al partido entre la Selección Mexicana y Portugal.
Lo que se esperaba como una fiesta futbolera terminó en caos vial, largas caminatas y complicaciones para ingresar al recinto, luego de que el operativo implementado por autoridades priorizara el uso de transporte público y eliminara el acceso a estacionamientos en la zona.
Aficionados reportaron tráfico intenso, falta de organización y dificultades para llegar al estadio, lo que también afectó a vecinos del sur de la Ciudad de México. Las quejas no tardaron en trasladarse a redes sociales, donde circularon testimonios sobre la mala experiencia durante el evento.
Uno de los pronunciamientos más contundentes fue el del periodista David Faitelson, quien criticó directamente a la jefa de Gobierno Clara Brugada y a Gabriela Cuevas por la falta de soluciones ante los problemas de acceso.
“El acceso al estadio debe mejorar… Pónganse a trabajar”, expresó el comentarista, señalando que la ciudad vivió un caos generalizado durante el evento y cuestionando la prioridad de las autoridades.
El episodio encendió la preocupación rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 2026, ya que la capital será una de las sedes principales. Para muchos, este partido funcionó como una prueba operativa que dejó en evidencia áreas de mejora en temas de infraestructura y movilidad.
Las autoridades han asegurado que se implementarán ajustes en futuros eventos; sin embargo, la experiencia vivida durante este encuentro ha generado dudas sobre la capacidad de la ciudad para manejar eventos de gran escala sin afectar a asistentes y habitantes.




