La Comisión Nacional del Agua advirtió un fenómeno de triple impacto que provocará lluvias, vientos y altas temperaturas en varias regiones del país.
El clima en México se tornará inestable durante los próximos días debido a la presencia de un fenómeno conocido como “triple impacto”, que generará hasta 96 horas continuas de lluvias, acompañadas de fuertes vientos y altas temperaturas en distintas regiones del país.
De acuerdo con reportes de la Comisión Nacional del Agua y el Servicio Meteorológico Nacional, este escenario es resultado de la combinación simultánea de tres sistemas atmosféricos:
• Canales de baja presión
• Entrada de humedad desde el Pacífico y el Golfo de México
• Un nuevo frente frío en el norte del país
La interacción de estos fenómenos provocará un contraste climático marcado, con condiciones extremas que podrían presentarse al mismo tiempo en diferentes zonas del territorio nacional.
En cuanto a las lluvias, se prevé que las precipitaciones más intensas se concentren en el centro y sur del país, afectando principalmente a estados como Puebla, Morelos, Guerrero, Oaxaca y el Estado de México.
En estas regiones se esperan tormentas con descargas eléctricas, posibles granizadas y acumulaciones importantes de agua, lo que incrementa el riesgo de inundaciones en zonas urbanas y rurales.
Por otro lado, el ingreso del frente frío impactará principalmente al noroeste del país, con efectos como rachas de viento de hasta 60 a 70 km/h, oleaje elevado de hasta tres metros en zonas costeras y posibles tolvaneras en estados como Sonora y Baja California.
Este sistema podría extenderse hacia el norte y noreste en los próximos días, intensificando las condiciones de viento en esas regiones.
A pesar de las lluvias, una onda de calor persistente continuará afectando entidades como Michoacán, Guerrero, Morelos y Oaxaca, donde las temperaturas podrían superar los 40 grados Celsius.
Este contraste entre lluvias intensas y calor extremo representa uno de los principales riesgos del fenómeno, ya que puede derivar en afectaciones tanto por exceso de agua como por golpes de calor.
Especialistas advierten que este escenario podría provocar deslaves en zonas montañosas, crecidas de ríos y arroyos, caída de árboles o estructuras por los fuertes vientos, así como afectaciones a la salud por las altas temperaturas.
El pronóstico a 96 horas indica que las condiciones de inestabilidad podrían mantenerse durante gran parte de la semana, por lo que autoridades recomiendan a la población mantenerse informada y extremar precauciones ante los cambios bruscos del clima.
Este episodio refleja la complejidad de la temporada de transición en México, donde pueden coincidir fenómenos propios del invierno y del verano, generando escenarios de riesgo en distintas regiones del país.




