El juez Claudio Azul Bañuelos, de 24 años, vinculó a proceso por error a la víctima en un caso de fraude. El momento fue captado en video y ha desatado duras críticas al sistema judicial mexicano.
Un episodio insólito sacudió al Poder Judicial mexicano luego de que un juez confundiera a la víctima con el acusado durante una audiencia virtual. El hecho ocurrió el pasado 26 de septiembre de 2025 y fue difundido ampliamente en redes sociales, provocando una oleada de críticas hacia el sistema de justicia.
Durante la lectura de su resolución, el juez Claudio Azul Bañuelos declaró:
“En consecuencia, y con fundamento en los artículos 316 y 317 del Código Nacional de Procedimientos Penales, se resuelve lo siguiente: Primero, que siendo las 13 horas con 44 minutos del día 26 de septiembre de 2025, se decreta auto de vinculación en contra de Víctor Manuel por el delito de fraude”.
Sin embargo, segundos después fue interrumpido por varias voces —una femenina y dos masculinas— que lo alertaron sobre un error grave: Víctor Manuel no era el acusado, sino la víctima del caso.
Sorprendido y visiblemente nervioso, Bañuelos pidió disculpas y corrigió su dictamen, aclarando que el verdadero implicado era Mario Alberto “N”. Su tono titubeante y la tensión del momento quedaron registrados en video, que fue difundido por el periodista Uriel Miranda Estrada, quien documentó la confusión en su cuenta.
El clip rápidamente se volvió viral, acumulando miles de comentarios en los que se cuestiona la preparación y la edad del funcionario. “Eso pasa cuando contratan acarreados y los titulan en un día”, escribió un usuario. Otro agregó: “¿Cómo puede ser juez alguien de 24 años? No tiene la experiencia ni la preparación necesaria. Una vergüenza”.
Varios internautas también pusieron en duda el proceso de selección dentro del Poder Judicial, señalando que casos como este reflejan una preocupante falta de profesionalismo en una institución que exige el máximo rigor.
Aunque el juez rectificó la resolución de manera inmediata, el error quedó grabado y se ha convertido en un símbolo de las deficiencias estructurales que enfrenta la justicia mexicana, desde la formación académica hasta los mecanismos de evaluación y nombramiento de sus funcionarios.
Por ahora, ni el Consejo de la Judicatura ni el tribunal correspondiente han emitido un comunicado oficial sobre el incidente, pero el episodio ya ha reavivado el debate público sobre la credibilidad y capacitación de los jueces jóvenes en México.




