El Senado confirmó la aprobación constitucional de la reforma que reduce la semana laboral de 48 a 40 horas; la aplicación será gradual hasta 2030 y no implicará disminución de salario.
La reducción de la jornada laboral en México dio un paso histórico. El Senado de la República declaró constitucional la reforma que disminuye la semana de trabajo de 48 a 40 horas, luego de que la mayoría de los congresos estatales avalaran el cambio a la Carta Magna.
Con esta determinación, el decreto será remitido al Ejecutivo federal para su publicación en el Diario Oficial de la Federación, lo que formaliza el inicio del proceso de implementación.
¿Qué establece la reforma?
El cambio modifica el artículo 123 constitucional para fijar que la jornada máxima legal será de 40 horas semanales, en sustitución de las 48 actuales. La reforma alcanzó la mayoría requerida tras recibir el respaldo de al menos 22 congresos locales.
Se trata de uno de los ajustes más relevantes en materia laboral en las últimas décadas, con el objetivo de fortalecer el equilibrio entre la vida personal y el trabajo.
Implementación gradual hasta 2030
La transición hacia la nueva jornada no será inmediata. El calendario aprobado contempla una reducción progresiva:
• 2027: 46 horas semanales
• 2028: 44 horas
• 2029: 42 horas
• 2030: 40 horas
Este esquema busca dar margen a empresas y sectores productivos para adaptarse sin generar impactos abruptos en la operación y productividad.
¿Habrá reducción de salario?
No. La reforma establece de manera explícita que la disminución de horas no implicará reducción de salario ni de prestaciones laborales. También se mantiene el derecho a un día de descanso por cada seis días trabajados.
En cuanto a las horas extra, se prevén ajustes en los límites y en los esquemas de pago para evitar abusos y garantizar condiciones más justas para los trabajadores.
Lo que sigue
Tras su publicación en el DOF, el Congreso deberá realizar adecuaciones a leyes secundarias y reglamentos para precisar la aplicación en los distintos sectores económicos.
La aprobación de la jornada de 40 horas representa un cambio estructural en el modelo laboral mexicano y abre una nueva etapa en la discusión sobre productividad, bienestar y derechos de los trabajadores en el país.




