Un hallazgo excepcional de joyas de oro del siglo VI ha sorprendido a la comunidad arqueológica en Noruega, gracias a la perseverancia de un hombre que, motivado por mejorar su salud, compró un detector de metales y terminó haciendo un descubrimiento histórico.
Erlend Bore, un noruego de 50 años, decidió adquirir un detector de metales como incentivo para salir a hacer ejercicio, siguiendo las recomendaciones médicas y de fisioterapeutas. Sin embargo, nunca imaginó que este dispositivo lo conduciría a lo que los expertos han calificado como «el descubrimiento de oro del siglo» en Noruega.

Mientras exploraba una colina local, Erlend Bore estuvo a punto de darse por vencido y regresar a casa, pero el detector de metales comenzó a sonar, indicando la presencia de objetos metálicos enterrados. Consciente de la importancia de su hallazgo, Bore contactó a los servicios arqueológicos locales.
El resultado de su descubrimiento fue sorprendente: nueve medallones y perlas de oro que alguna vez formaron parte de un lujoso collar, además de tres anillos de oro. Estas joyas datan del siglo VI, específicamente del año 500 d.C.
El director del museo arqueológico de la Universidad de Stavanger expresó que encontrar una cantidad significativa de oro en un solo hallazgo es extremadamente raro. Según él, este descubrimiento se considera «el descubrimiento de oro del siglo en Noruega», ya que el último hallazgo comparable tuvo lugar en el siglo XIX.
El profesor Håkon Reiersen, especialista en arqueología, sugiere que, dada la ubicación del hallazgo y la comparación con descubrimientos similares, es probable que estas joyas fueran objetos preciosos ocultos o una ofrenda a los dioses en un período de agitación histórica.

Aunque Erlend Bore recibirá una recompensa por su hallazgo, el importe aún no ha sido determinado. Su historia demuestra cómo la pasión por la arqueología y un simple detector de metales pueden conducir a descubrimientos históricos que enriquecen nuestro conocimiento del pasado.




