Durante el desfile por el 115 aniversario de la Revolución Mexicana, la presidenta lanzó un mensaje directo contra quienes, asegura, pretenden restaurar privilegios y autoritarismo
La Presidenta Claudia Sheinbaum encabezó el desfile cívico-militar por el 115 aniversario de la Revolución Mexicana en el Zócalo capitalino, donde ofreció uno de los discursos más contundentes de su administración. Frente a miles de asistentes, la mandataria afirmó que “la Cuarta Transformación no duerme” y que quienes creen lo contrario “se equivocan”. También advirtió que la oposición pretende llevar a México a un retroceso histórico similar al del porfiriato, periodo caracterizado por represión, desigualdad y concentración de poder.
Desde el templete principal instalado frente al Palacio Nacional, Sheinbaum inició con un repaso histórico del movimiento revolucionario, subrayando que la lucha de 1910 dejó lecciones que hoy siguen vigentes. Recordó que la Revolución fue el resultado del hartazgo contra un régimen que privilegiaba a unos cuantos, y aseguró que “México no volverá a caminar hacia atrás”.
En ese contexto, lanzó una de las frases más comentadas de su intervención: “El que cree que la transformación duerme, se equivoca”. A partir de ahí, enumeró una serie de advertencias dirigidas a la oposición y a grupos que, según ella, han intentado frenar el proyecto político que representa. “El que convoca al odio, se equivoca; el que busca imponer la fuerza por encima de la justicia, se equivoca; el que piensa que el pueblo es tonto, se equivoca”, señaló.
El mensaje también incluyó una defensa de la política actual del gobierno federal. Sheinbaum subrayó que México vive un momento distinto, donde el poder “ya no se usa para someter, sino para servir”. Aseguró que hoy existe Constitución, democracia y un gobierno que escucha, en contraste con otras épocas donde las decisiones se tomaban desde las élites y a espaldas de la ciudadanía.

La presidenta profundizó en el paralelismo entre las posturas opositoras y el porfiriato, un régimen que calificó como símbolo de despojo, exclusión y censura. Recordó que Porfirio Díaz se mantuvo en el poder por más de tres décadas, y que su periodo se caracterizó por “el exterminio silencioso, la esclavitud y una prensa callada”. Enfatizó que algunos actores políticos actuales promueven una visión similar, basada en la mano dura, el privilegio económico y la supuesta superioridad moral de unos cuantos.
Además, pidió no olvidar los 36 años previos a la Cuarta Transformación, etapa que definió como un ciclo de regresiones marcado por pobreza, desigualdad, corrupción y un modelo económico que, dijo, fortaleció a las élites mientras debilitó al Estado y a las clases populares.
Sheinbaum también aprovechó el espacio para responder a los señalamientos recientes en su contra. En los últimos días, diversas figuras de la derecha lanzaron críticas hacia su administración y hacia el movimiento que representa. Frente a ello, la mandataria sostuvo que “la autoridad moral no se compra ni con todo el dinero del mundo”, destacando que esta se construye con coherencia, convicciones y una trayectoria pública libre de privilegios.

El acto conmemorativo contó con la presencia del gabinete federal, representantes de las Fuerzas Armadas y miles de ciudadanos que acudieron al Zócalo para presenciar el desfile, donde participaron contingentes militares, charros, agrupaciones históricas y escenificaciones alusivas a la Revolución Mexicana.
Con este mensaje, Sheinbaum buscó no solo honrar la memoria revolucionaria, sino también reforzar la narrativa del proyecto político que encabeza, dejando claro que, a su juicio, las luchas de hace más de un siglo siguen vivas en el México actual.




