Especialistas de la UNAM advierten que algunos modelos proyectan anomalías cercanas a 4 °C durante noviembre de 2026, aunque todavía existe incertidumbre sobre la intensidad final del fenómeno.
El fenómeno de El Niño podría alcanzar una intensidad poco habitual durante los próximos meses, de acuerdo con especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quienes señalaron que algunos modelos climáticos proyectan valores que superarían ampliamente los registrados en años recientes.
Francisco Estrada Porrúa, coordinador del Programa de Investigación en Cambio Climático de la UNAM, explicó que algunos escenarios apuntan a una anomalía cercana a 3.9 grados Celsius durante noviembre de 2026, con estimaciones que van de 3.6 a 4.2 grados.
El especialista aclaró que se trata de pronósticos y que todavía existe un grado importante de incertidumbre. Sin embargo, destacó que algunos de los valores proyectados se encuentran fuera de la experiencia histórica utilizada para evaluar este tipo de modelos.
Es importante precisar que estas cifras corresponden a anomalías de temperatura del océano asociadas con El Niño, no a que la temperatura del aire en México vaya a aumentar automáticamente cuatro grados.
El Niño ya muestra señales de fortalecimiento
El fenómeno comienza a mostrar señales importantes en el océano Pacífico.
De acuerdo con datos citados por Radio Fórmula a partir del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), hasta el 8 de septiembre la temperatura superficial del mar registraba valores de aproximadamente 1.8 °C por encima del promedioen la región Niño 3.4, una de las zonas utilizadas para monitorear la evolución de El Niño.
La Gaceta de la UNAM también ha advertido que el fenómeno puede generar modificaciones importantes en las condiciones climáticas de México, incluyendo sequías y olas de calor, aunque los efectos no necesariamente serán iguales en todo el territorio.
Precisamente por eso, los especialistas han señalado que será necesario seguir la evolución de las condiciones oceánicas y atmosféricas durante los próximos meses.
El invierno podría ser diferente en distintas regiones
Los posibles efectos de El Niño no se limitarían al calor de 2027.
Durante la temporada invernal 2026-2027, algunas regiones del país podrían experimentar condiciones diferentes a las habituales.
Fabián Vázquez Romaña, titular del SMN, señaló que el norte de México podría presentar condiciones más húmedas de lo normal durante el invierno, además de una mayor presencia de frentes fríos y tormentas invernales.
Esto significa que el impacto del fenómeno podría variar considerablemente dependiendo de la región. Mientras algunas zonas podrían enfrentar periodos de mayor humedad, otras podrían experimentar condiciones más cálidas o secas.
¿Qué podría ocurrir en México durante 2027?
Uno de los principales focos de atención está puesto en la primavera y el verano de 2027.
De acuerdo con los especialistas citados, un fortalecimiento importante de El Niño podría contribuir a temperaturas elevadas durante esos meses, además de modificar la distribución de las lluvias.
Entre los posibles efectos asociados al fenómeno se encuentran:
- Mayor calor durante primavera y verano de 2027.
- Periodos de sequía en distintas regiones.
- Cambios en la distribución y cantidad de lluvias.
- Mayor presencia de frentes fríos durante el invierno.
- Posibilidad de tormentas invernales en el norte del país.
- Condiciones que podrían favorecer un incremento de incendios durante la temporada seca.
Algunos modelos climáticos contemplan valores cercanos a los 4 °C durante el pico del fenómeno. Además, el Centro de Predicción Climática (CPC) estima una probabilidad superior al 90 por ciento de que El Niño alcance una categoría muy fuerte durante el otoño-invierno de 2026-2027.
Sin embargo, estas cifras representan escenarios y pronósticos, no una certeza sobre lo que ocurrirá en México. Tampoco significan que el país vaya a registrar automáticamente un incremento de cuatro grados en la temperatura del aire.
La intensidad definitiva de El Niño dependerá de la evolución de las condiciones del Pacífico durante los próximos meses. Por ello, especialistas y autoridades meteorológicas mantienen vigilancia sobre el fenómeno, mientras aumenta la atención ante sus posibles efectos en el clima de México durante el invierno y, posteriormente, en 2027.




