El presidente de EE. UU. señaló que su gobierno planea intensificar la lucha contra el narcotráfico por tierra, tras afirmar que las acciones en el mar han reducido en gran medida el flujo de drogas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este miércoles una advertencia relacionada con la lucha contra el narcotráfico, al afirmar que su gobierno contempla iniciar operaciones terrestres contra los cárteles de la droga, las cuales calificó como “la parte más sencilla” en comparación con las acciones que, según él, se han realizado de manera exitosa por vía marítima.
Trump hizo estas declaraciones en el marco del Foro Económico Mundial de Davos, donde también abordó diversos temas de economía y seguridad internacional. Señaló que las operaciones marítimas de su administración han permitido reducir el tráfico de drogas en un 97.2 %, aunque no especificó fuentes ni países concretos como objetivos directos de las futuras acciones terrestres, afirmaciones que han sido difundidas por varios medios.
“Ahora vamos a empezar por tierra. La tierra es la parte fácil”, expresó Trump, subrayando su confianza en la capacidad militar estadounidense y en la eficacia de las estrategias de interdicción aplicadas en los océanos.
Es importante señalar que, aunque el presidente mencionó los resultados de los esfuerzos en el mar, no detalló qué medidas específicas implicarían las operaciones en tierra, ni los países en los que se podrían llevar a cabo estos esfuerzos. Asimismo, no se han presentado pruebas independientes que respalden la cifra exacta de reducción de drogas por vía marítima afirmada por Trump.
Las declaraciones se producen en un contexto en el que Estados Unidos ha intensificado recientemente sus acciones en el Caribe y el Pacífico contra embarcaciones señaladas por supuestamente transportar drogas, como parte de lo que algunos analistas han descrito como una mezcla de operativos contra el narcotráfico y presión geopolítica en la región latinoamericana.
La posibilidad de ampliar las acciones “por tierra” ha generado inquietud en algunos sectores internacionales y regionales, ya que implicaría un cambio significativo en la forma tradicional de abordar el crimen organizado, especialmente si se trata de operaciones que podrían involucrar territorios soberanos de países vecinos. A la fecha, las autoridades estadounidenses no han proporcionado un plan detallado ni especificado fechas para el inicio de estos operativos terrestres.




