La UIF congeló las cuentas del empresario Raúl Rocha Cantú en medio de una investigación de la FGR por presunto huachicol, tráfico de armas, drogas y lavado de dinero, pese a que el dueño de Miss Universo funge como testigo colaborador.
Las cuentas bancarias del empresario Raúl Rocha Cantú, copropietario del certamen Miss Universo, fueron bloqueadas por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) como parte de una amplia investigación realizada por la Fiscalía General de la República (FGR) sobre una presunta red dedicada al tráfico de combustible, armas y drogas con operaciones en México y Centroamérica.
Aunque Rocha Cantú se encuentra bajo la figura de testigo colaborador, las autoridades determinaron incluirlo en la Lista de Personas Bloqueadas, argumentando que existen indicios suficientes para suponer que parte de su fortuna podría estar relacionada con operaciones de lavado de dinero. Además del empresario regiomontano, otros presuntos involucrados enfrentan señalamientos por delincuencia organizada, huachicol, tráfico de armas y narcotráfico.
De acuerdo con la investigación, la red operaba en Ciudad de México, Querétaro y Guatemala, introduciendo armas de fuego ocultas en autobuses de carga que cruzaban las fronteras sin ser detectados. Entre las personas señaladas se encuentran sujetos identificados como “Kevin”, Jacobo Reyes León, Jorge Alberts Ponce, “Alejandro”, “Iker” y Daniel Roldán, quienes habrían colaborado en el funcionamiento de la organización.
Las autoridades sostienen que el grupo utilizó empresas de seguridad privada para blanquear recursos y facilitar el movimiento de dinero ilícito. Una de ellas, Valvón Servicios Integrales, propiedad de Reyes León y Alberts Ponce, habría servido como conducto para lavar fondos provenientes de grupos como La Unión Tepito y el CJNG.
El 15 de noviembre, un juez federal en Querétaro emitió una orden de captura contra Rocha Cantú por delitos relacionados con delincuencia organizada. No obstante, el empresario recurrió a un criterio de oportunidad, proporcionando información relevante a la FGR, lo que le otorgó beneficios legales y el estatus de testigo protegido.

Reportes señalan que Rocha Cantú habría entregado hasta dos millones de pesos en sobornos a funcionarios de la FGR con el fin de obtener datos sobre las investigaciones en su contra y sobre otros integrantes de la red criminal, lo que profundizó las sospechas de las autoridades.
La investigación también apunta a su presunta participación en la importación ilegal de combustible desde Guatemala, Estados Unidos y Sudamérica. En territorio estadounidense destaca la compra de 3 mil millones de litros de gasolina procedente de la refinería Deer Park, ubicada en Houston, Texas. Parte del combustible sudamericano habría ingresado a México por el río Suchiate y se distribuía mediante pipas hacia distintos puntos del país.
Interceptaciones telefónicas revelaron que la organización pagaba al crimen organizado, así como a elementos de la Guardia Nacional y de la propia FGR, para asegurar el traslado del hidrocarburo. Estos pagos incluían presuntos escoltas asignados a los conductores para evitar decomisos o detenciones durante los trayectos.
La investigación continúa abierta y las autoridades no descartan nuevas detenciones ni ampliaciones del caso, mientras que el bloqueo de cuentas de Rocha Cantú se mantiene vigente como medida preventiva en el proceso.




