Locatarios aseguran que las estructuras instaladas para las actividades mundialistas continúan bloqueando la visibilidad de sus negocios, pese a que las autoridades habían prometido minimizar las afectaciones tras meses de obras en la zona.
La inconformidad crece entre los comerciantes del Centro Histórico de Guadalajara luego de que varios locatarios denunciaran que las vallas metálicas colocadas por las actividades relacionadas con el Mundial 2026 continúan bloqueando la visibilidad de sus establecimientos y afectando sus ventas.
Aunque recientemente se informó sobre el retiro de algunas estructuras instaladas para el Fan Fest, comerciantes de la zona aseguran que la situación en las calles es distinta y que varios negocios permanecen prácticamente ocultos detrás de los cercos.
Uno de los casos más visibles es el del restaurante Los 7 Pozoles, ubicado en la Plaza Fundadores, cuyo encargado, Sergio, difundió un video en redes sociales para mostrar que las estructuras continúan frente a diversos establecimientos.
“Quiero desmentirlo porque aquí está la prueba, y aquí siguen tapando muchos de los negocios locales del centro, y entre ellos el mío. Fuimos bloqueados, fuimos tapados y excluidos”, expresó.
La molestia de los locatarios se suma a los meses de complicaciones que enfrentaron debido a las obras de remodelación realizadas en la zona. Durante cerca de ocho meses, comerciantes reportaron afectaciones por tierra, escombros, ruido constante y disminución en la afluencia de clientes.
Según los afectados, representantes del Gobierno de Guadalajara les habían asegurado que las intervenciones terminarían beneficiando a los negocios y que se evitaría colocar estructuras que limitaran la visibilidad de los establecimientos.
Sin embargo, los comerciantes aseguran que la noche previa al 27 de mayo se instalaron los cercos perimetrales sin previo aviso, lo que generó una nueva afectación económica.
“Un día antes nos citaron al ayuntamiento para decirnos que todo valdría la pena, que iban a amonestarnos lo menos, que no iban a poner las vallas como las que pusieron en las obras, tapando nuestros negocios, que iban a respetar algunas jardineras, que iba a haber amplitud, porque era el paso del ingreso para una multitud de gente. Y nada de eso”, señaló Sergio.
Los locatarios afirman que han intentado dialogar con personal asignado a la zona, aunque aseguran que los representantes carecen de facultades para tomar decisiones que permitan modificar la ubicación de las estructuras.
Entre las propuestas planteadas por los comerciantes se encuentra mover parcialmente las vallas para mejorar la visibilidad de los establecimientos y facilitar el acceso de los clientes. No obstante, aseguran que las autoridades rechazaron la posibilidad.
“Las cosas se pueden hacer, y esto es movible, y si hubiera voluntad y la existe y que verdaderamente quieren apoyarnos, las pueden mover, las pueden recorrer, dejar más amplio, darnos espacio, mayor visibilidad y no escondernos y arrinconarnos”, criticó.
Mientras continúan las actividades relacionadas con el Mundial 2026, los comerciantes estiman que deberán permanecer varias semanas más operando detrás de las estructuras instaladas en la zona.
A pesar de ello, los negocios afectados aseguran que mantendrán sus puertas abiertas y continuarán alzando la voz para denunciar las condiciones que, afirman, siguen afectando su actividad económica en uno de los puntos turísticos más importantes de Guadalajara.




