Tras múltiples casos de senadores y diputados captados dormidos o viendo contenidos ajenos a su labor, Anabell Ávalos Zempoalteca (PRI) impulsa una reforma constitucional que busca castigar el desinterés legislativo.
En medio de una ola de críticas por la falta de compromiso en el Congreso, la senadora Anabell Ávalos Zempoalteca, del PRI, presentó una iniciativa de reforma constitucional para sancionar a los legisladores que duerman, se distraigan o realicen actividades ajenas durante las sesiones parlamentarias.
La propuesta plantea descontar un día de salario a quienes incurran en estas conductas y, en caso de reincidencia, incluso separarlos del cargo.
“Se trata de acabar con una simulación y un fraude a la representación otorgada por el pueblo”, afirmó Ávalos. “Si un trabajador común se duerme o descuida sus funciones, es sancionado. El Congreso no puede ser la excepción.”
La senadora priista argumentó que la medida busca recuperar la dignidad del Poder Legislativo, pues cada vez son más frecuentes los casos de legisladores sorprendidos dormidos o distraídos con sus celulares, tabletas o transmisiones deportivas.
Entre los casos más notorios que inspiraron la iniciativa, se encuentran:
- Adán Augusto López, senador de Morena, captado viendo fútbol y béisbol durante una sesión.
- Herminia López Santiago, diputada de Morena, dormida en plena sesión.
- María de los Ángeles Huerta, diputada morenista, dormida durante la discusión de la reforma educativa.
- Manuel Huerta Martínez, diputado de Morena, captado en repetidas ocasiones dormido.
- Patricia Armendáriz, diputada de Morena, aparentemente dormida en su curul.
- José Aguirre Gallardo, diputado suplente, dormido en su primer día de funciones.
- Cuauhtémoc Blanco, diputado y exgobernador, que pidió registrar su asistencia mientras jugaba pádel en una sesión virtual.
La reforma pretende añadir un segundo párrafo al artículo 64 de la Constitución, que actualmente solo castiga la ausencia injustificada:
“Tampoco tendrán derecho a la dieta cuando, durante las sesiones, se les sorprenda durmiendo, realizando actividades ajenas a la labor legislativa o viendo contenidos no relacionados con la sesión. En caso de reincidencia, serán separados del cargo.”
Actualmente, el salario diario de un senador ronda los 4,390 pesos, y el de un diputado federal, los 5,100 pesos.
Ávalos Zempoalteca también recordó casos internacionales:
en Reino Unido, un legislador conservador fue suspendido por ver pornografía en el Parlamento; y en Serbia, un diputado renunció tras un escándalo similar.
“Aquí no renuncian ni se avergüenzan, solo se justifican o se victimizan. México necesita recuperar la confianza ciudadana y eliminar la simulación en la política”, concluyó la senadora.
La propuesta fue turnada a comisiones para su análisis y discusión, en medio de una creciente presión pública para que el Congreso asuma una conducta más responsable y ejemplar frente a la ciudadanía.




