La estrategia visual impulsada por Clara Brugada para llenar de color morado y figuras de ajolotes distintos espacios públicos de la Ciudad de México ha generado debate entre especialistas y usuarios de redes sociales, quienes cuestionan la falta de una identidad urbana clara.
La transformación visual impulsada por la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, volvió a colocarse en el centro de la conversación pública luego de que especialistas y usuarios en redes sociales criticaran la llamada “ajolotización” de la capital.
Durante las últimas semanas, el color morado y figuras de ajolotes comenzaron a aparecer en distintos puntos de la ciudad, principalmente en puentes peatonales, luminarias, bajo puentes, transporte público y avenidas importantes como parte de la nueva imagen urbana rumbo al Copa Mundial de la FIFA 2026.
La estrategia visual busca convertir al ajolote en uno de los símbolos principales de la capital durante el torneo internacional, resaltando conceptos como transformación, identidad y resistencia urbana.
El ajolote se convierte en símbolo de la capital
La administración capitalina presentó meses atrás una mascota inspirada en el ajolote para representar a la ciudad durante el Mundial 2026.
Desde entonces, diversos espacios públicos comenzaron a ser intervenidos con murales, estructuras, luminarias y elementos decorativos relacionados con este anfibio, considerado uno de los animales más representativos de México.
Además del ajolote, el color morado se convirtió en parte central de la nueva imagen impulsada por el gobierno capitalino.
Especialistas cuestionan la estrategia visual
Pese a la intención de renovar la imagen urbana, especialistas consultados por medios nacionales señalaron que la estrategia carece de lineamientos técnicos sólidos y de una identidad gráfica bien definida.
Algunos expertos consideran que las intervenciones parecen improvisadas y enfocadas únicamente en el impacto visual inmediato, sin formar parte de un proyecto integral de diseño urbano.
También advirtieron que una transformación visual de gran escala normalmente requiere manuales de identidad, criterios de armonía arquitectónica y estudios sobre percepción urbana.
Redes sociales reaccionan a la “ajolotización”
La estrategia rápidamente generó opiniones divididas en plataformas digitales.
Mientras algunos usuarios celebraron que la ciudad tenga espacios más coloridos y llamativos de cara al Mundial, otros criticaron el uso excesivo del color morado y cuestionaron el gasto destinado a las modificaciones estéticas.
Entre los comentarios más frecuentes surgieron comparaciones con campañas políticas y señalamientos sobre otras problemáticas prioritarias de la ciudad, como seguridad, movilidad, baches y mantenimiento urbano.
A pesar de las críticas, Clara Brugada defendió el proyecto y aseguró que “ajolotizar” la ciudad significa recuperar espacios públicos y transformar zonas deterioradas mediante color, iluminación y nuevas intervenciones urbanas.
CDMX se prepara para el Mundial 2026
La “ajolotización” forma parte de una serie de trabajos y adecuaciones que actualmente se realizan en la capital rumbo al Mundial 2026.
Entre las obras contempladas también se encuentran remodelaciones urbanas, nuevas ciclovías, rehabilitación de espacios públicos y mejoras al sistema de transporte para atender la llegada de millones de visitantes nacionales y extranjeros.
La Ciudad de México será una de las principales sedes de la Copa del Mundo organizada conjuntamente por México, Estados Unidos y Canadá.




