El incremento al impuesto a bebidas azucaradas ya impacta el mercado, con una caída en ventas, menor consumo y ajustes en la estrategia de la industria refresquera.
La industria refresquera en México comenzó a resentir los efectos del aumento al IEPS, luego de que Coca-Cola FEMSA reportara una caída relevante en ventas y consumo durante el primer trimestre de 2026, lo que ya genera preocupación entre inversionistas y especialistas en economía.
De acuerdo con los reportes financieros, el incremento al impuesto sobre bebidas azucaradas provocó una reducción en la compra de refrescos, afectando directamente los ingresos de una de las empresas más importantes del sector. El volumen de ventas cayó 2.6% en México, mientras que las transacciones descendieron 5.2%, reflejando un cambio en los hábitos de consumo de millones de personas.
Analistas señalan que el impacto no se limita a la embotelladora, sino que también alcanza a sectores como tiendas de conveniencia, autoservicios, restaurantes, logística y publicidad, todos vinculados al movimiento de bebidas en el mercado nacional.
El ajuste al IEPS elevó el precio final de refrescos y bebidas azucaradas, lo que ha generado presión directa en el bolsillo de los consumidores. En este contexto, Coca-Cola FEMSA también reportó una baja de 1.4% en ventas en México y Centroamérica, además de una caída de 17.4% en su utilidad operativa, cifra que encendió alertas entre analistas financieros.
La empresa reconoció que el entorno económico actual está marcado por la inflación, el aumento de impuestos y una desaceleración general del consumo. Ante este escenario, los consumidores han comenzado a modificar sus hábitos, reduciendo la compra de refrescos o migrando hacia opciones como agua embotellada, bebidas sin azúcar o presentaciones más económicas.
En el comercio minorista, especialmente en tienditas y pequeños negocios, se reportan disminuciones de hasta 20% en ingresos derivados de la venta de bebidas, uno de los productos más rentables en el día a día.
Como respuesta, la compañía ha comenzado a reforzar su estrategia con productos como Coca-Cola Zero, agua mineral, tés y bebidas energéticas, categorías que muestran mayor crecimiento dentro del portafolio.
Expertos consideran que el comportamiento del mercado en los próximos meses dependerá de factores como la inflación, el tipo de cambio y las decisiones de política fiscal, elementos que serán clave para definir el futuro del consumo en México y el desempeño de la industria refresquera.




