Cientos de capitalinos avanzaron desde Palacio Nacional hasta el Senado para demandar que la reforma laboral se apruebe sin dilaciones ni afectaciones para los trabajadores.
Este domingo 23 de noviembre, habitantes de la Ciudad de México se movilizaron desde Palacio Nacional hasta las inmediaciones del Senado, exigiendo que se reduzca la jornada laboral a 40 horas semanales. Desde las primeras horas, cientos de personas respondieron a la convocatoria del colectivo Yo Por Las 40 Horas, que anunció la marcha desde el 18 de noviembre.
La organización llamó a trabajadores de todo el país a sumarse bajo la premisa de que los ciudadanos necesitan más tiempo para su vida personal y menos para el trabajo. Con frases como “¡Ya estuvo suave, pasarnos todos los días trabajando!” y “¡Que no nos sigan robando nuestro tiempo!”, los manifestantes llevaron su mensaje directamente al Poder Legislativo.
El colectivo insistió en que la reducción debe aplicarse de manera inmediata y sin perjudicar a los empleados. En un mensaje difundido en X, advirtieron: “Basta de privilegios e impunidad de la patronal. Primero la clase trabajadora. Justicia y dignidad laborales, ya”.
En redes sociales circularon videos de la movilización avanzando por Paseo de la Reforma, en la alcaldía Cuauhtémoc, donde los asistentes portaban pancartas y banderas. Hasta el momento, las autoridades capitalinas no reportan incidentes relacionados con la protesta. Según los convocantes, la jornada también sería replicada en varios estados del país.
Durante una conferencia de prensa, Ricardo Monreal, coordinador de los diputados de Morena, aseguró que la propuesta para reducir la semana laboral a 40 horas será enviada al Congreso antes del 15 de diciembre.
La disminución de la jornada, de 48 a 40 horas, ha sido una de las demandas más persistentes hacia el gobierno actual. El 1 de octubre de 2024, durante su toma de protesta, Claudia Sheinbaum reiteró que esta reforma constitucional se concretaría durante su administración.
Más tarde, el 3 de diciembre de 2024, la mandataria explicó que la discusión formal se realizará en 2025, y que su implementación sería progresiva y por sectores. Hace un mes, adelantó que en noviembre la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) presentaría una propuesta construida junto con trabajadores, sindicatos y representantes del sector privado.
Sheinbaum ha reiterado que su gobierno impulsa la transición hacia las 40 horas semanales, pero sin comprometer los avances en el salario mínimo. “Que no sea una por la otra”, puntualizó.




