La influencer compartió imágenes de su nueva silueta tras una cirugía altamente controversial, desatando debate por los riesgos del procedimiento.
Imágenes recientes de Wendy Guevara comenzaron a viralizarse luego de que la propia influencer presumiera en redes sociales los resultados de la remodelación costal a la que se sometió a finales de noviembre de 2025. En las fotografías y clips compartidos, se le observa con una cintura notablemente más estrecha, lo que usuarios no tardaron en describir como una nueva y marcada cinturita.
La intervención, poco común y considerada altamente controversial, tuvo como objetivo principal modificar su silueta. Wendy no solo permitió que las imágenes circularan, sino que mostró con orgullo los cambios, generando una ola de reacciones entre seguidores y críticos.
De acuerdo con información difundida por la propia influencer, el procedimiento consistió en una luxación o remodelación costal, técnica que implica la fractura y reposicionamiento de las costillas flotantes —tres por cada lado— para afinar la cintura. A esta cirugía se sumaron otros procedimientos corporales realizados en una sola operación, entre ellos lipotransferencia a glúteos y piernas y un ajuste de busto.
Wendy ha sido clara al señalar que el proceso no ha sido sencillo. Durante su recuperación enfrentó crisis hipertensiva, un casi desmayo tras estornudar mientras comía, además del uso obligatorio de un corsé rígido por varios meses, movilidad limitada y dolor constante. Aun así, ha reiterado que, pese al sufrimiento, está satisfecha al ver los resultados reflejados en su cuerpo.
En enero de 2026, la cuenta de espectáculos La Tía Sandra difundió las primeras imágenes posteriores a la cirugía, donde ya se apreciaba una cintura visiblemente más pequeña y curvas más pronunciadas, reforzando la narrativa que Wendy misma ha impulsado al exhibir su nueva figura en redes sociales.
Aunque todavía presenta inflamación y continúa usando faja, la influencer ha manifestado sentirse contenta con los resultados preliminares, destacando especialmente el cambio en su cintura. Al mismo tiempo, decidió poner en pausa cualquier otra cirugía, incluido un procedimiento de feminización facial que contemplaba realizarse en 2026, para priorizar su salud.
El caso ha reabierto la conversación en redes sobre los riesgos de las cirugías estéticas extremas y la presión estéticaque enfrentan las figuras públicas, especialmente cuando los resultados, como en este caso, son exhibidos y celebrados públicamente.




