La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México informó que el principal sospechoso fue vinculado por el feminicidio ocurrido en un edificio de la alcaldía Benito Juárez.
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) vinculó a proceso a Juan Jesús “N”, señalado como presunto responsable del feminicidio de Edith Guadalupe Valdés, joven de 21 años encontrada sin vida en un edificio de la avenida Revolución.
De acuerdo con la autoridad, el análisis de videovigilancia permitió establecer que la víctima ingresó sola al inmueble y no existe registro de que haya salido. Además, se detectó que las cámaras del edificio fueron desconectadas antes de su llegada, y que la agresión habría ocurrido entre las 16:23 y las 17:44 horas.
Los hechos fueron informados el 22 de abril, tras la reanudación de la audiencia contra el imputado, quien se desempeñaba como vigilante en la Torre Murano, ubicada en avenida Revolución 829, en la colonia Nonoalco, alcaldía Benito Juárez. Edith Guadalupe había acudido al lugar a una supuesta cita de trabajo, pero horas después su cuerpo fue localizado en el sótano, cubierto por un montículo de arena, luego de que su familia reportara su desaparición.
Al término de una audiencia de más de cuatro horas, el abogado defensor, Julián Ortega, calificó como injusta la vinculación a proceso. Señaló que las periciales presentadas no fueron consideradas en esta etapa procesal y adelantó que prepararán nuevos estudios para fortalecer su teoría del caso.
La defensa también informó que interpondrá un recurso de amparo y sostuvo que su representado no cuenta con los conocimientos técnicos para manipular el sistema de cámaras. “No hemos encontrado nada que acredite la culpabilidad de nuestro representado”, afirmó.
Asimismo, indicó que testimonios recabados entre habitantes del inmueble no reportaron movimientos inusuales el día de los hechos, lo que, según su postura, debilita la acusación.
Por su parte, la Fiscalía presentó una reconstrucción oficial en la que se detalla que la agresión habría ocurrido en la caseta de vigilancia. En el lugar se localizaron rastros de sangre en distintas áreas, incluyendo escaleras y planta baja. Posteriormente, el cuerpo fue trasladado al sótano, donde fue ocultado.
La dependencia también señaló indicios de limpieza en la escena, lo que coincide con los peritajes y testimonios recabados durante la investigación.
El juez fijó un plazo de tres meses para el cierre de la investigación complementaria, periodo en el que ambas partes podrán presentar más pruebas en un caso que ha generado indignación y cuestionamientos sobre la seguridad en espacios privados de la Ciudad de México.




