Recientemente, un video de un oso parándose en dos patas en el zoológico de Hangzhou, China, se volvió viral en redes sociales, generando especulaciones y acusaciones sobre si el animal era en realidad un humano disfrazado. La peculiar postura del oso y los pliegues de piel en la parte baja de su espalda y trasero capturaron la atención de los usuarios, quienes cuestionaron su autenticidad.
Ante las crecientes sospechas, el zoológico de Hangzhou negó categóricamente las acusaciones de que el oso solar fuera un humano disfrazado. Un empleado del zoológico afirmó que el animal era, sin lugar a dudas, un oso real. Además, destacó que como un zoológico estatal, no permitirían que un ser humano se hiciera pasar por un animal.
El director adjunto del zoológico, Jiang Zhi, explicó que el oso en cuestión es un oso solar malayo, que tiene una complexión más delgada en comparación con otras especies de osos en el zoológico. Aseguró que, al igual que otras especies de osos, leones y tigres, el oso solar puede pararse sobre sus dos patas traseras como parte de su comportamiento natural.
Los osos solares son de temperamento suave y, ocasionalmente, pueden pararse sobre sus patas traseras cuando interactúan con los visitantes. Jiang también señaló que los dos osos solares del zoológico, un macho llamado «Da Lu» y una hembra llamada «Angela», son adiciones más recientes que se unieron al zoológico en 2020, lo que podría explicar por qué algunos visitantes no estaban familiarizados con su comportamiento.
Aunque esta explicación del zoológico parece razonable, no es la primera vez que los zoológicos chinos han sido objeto de controversia por exhibiciones de animales cuestionables. En 2021, un zoo en Xichang enfrentó críticas después de que se descubrió que una exhibición de leones africanos en realidad contenía un golden retriever, lo que generó debates sobre el bienestar animal y la autenticidad de las exhibiciones en algunos zoológicos chinos.
A pesar de las especulaciones iniciales, el zoológico de Hangzhou ha defendido la autenticidad del oso solar malayo y ha explicado su peculiar comportamiento, dejando claro que no hay ninguna prueba de que sea un humano disfrazado y que es simplemente un ejemplo más de la diversidad y comportamiento natural de los animales que habitan en sus instalaciones.




