La cantante estalló contra un médico que analizó supuestas complicaciones de sus liposucciones, acusándolo de usar una imagen alterada sin su permiso y advertió acciones legales por daño moral.
Bellakath entró en una fuerte polémica con el cirujano plástico Alberto Theurel, luego de que este publicara un video en redes sociales analizando su abdomen como ejemplo de fibrosis postliposucción. La artista, visiblemente indignada, lo acusó de usar una foto editada sin su consentimiento y lo amenazó con una demanda por daños a su imagen.
En el video médico, el especialista señaló: «Lo que tiene [Bellakath] se llama fibrosis y es secundario a una liposucción muy superficial con irregularidades». La cantante respondió con un enérgico mensaje: «¿Por qué no ponen de ejemplo a sus clientas? Porque hacen pura porquería. Usan mi foto editada: sí tengo fibrosis, pero no como esa imagen exagerada». Reveló que ha tenido cuatro cirugías abdominales, por lo que considera normal ciertas secuelas, pero rechazó que su caso sea tan extremo como el mostrado.
Con lenguaje explícito, Bellakath advirtió: «Paga publicidad, porque ahora pagarás una demanda. Uso mi nombre sin permiso y como figura pública estoy registrada». Criticó a los médicos que «arreglen cuerpos de verdad en lugar de usar mi imagen».
¿Puede demandar por daño moral?
Aunque la difamación ya no es delito federal en México, el Código Civil (artículo 1916 BIS) protege el honor y la imagen. Figuras públicas como Bellakath pueden exigir indemnización si se prueba que el uso no autorizado de su imagen causó perjuicio reputacional o lucro indebido. En algunos estados como Nuevo León o Yucatán, incluso podría haber consecuencias penales por calumnia.
El conflicto reabre el debate sobre los límites del contenido médico en redes sociales. Mientras el cirujano alega fines educativos, la cantante insiste en que su privacidad fue violada. Si la demanda procede, sentaría un precedente sobre el uso de imágenes de celebridades en análisis clínicos sin consentimiento.
Hasta ahora, el cirujano no se ha pronunciado sobre las amenazas legales. Mientras tanto, el video de Bellakath acumula miles de reacciones, con opiniones divididas: algunos apoyan su derecho a la protección de imagen, mientras otros cuestionan si al ser figura pública debe tolerar cierto escrutinio.
Este caso refleja los riesgos de mezclar medicina estética y redes sociales, donde la línea entre información y aprovechamiento de la fama ajena sigue siendo difusa.




