Raquel Martínez, hablante nativa de zapoteco, reveló el bajo pago que recibió por sus servicios de traducción en el festival cultural más importante de Oaxaca, generando indignación en redes sociales.
Raquel Martínez, una joven traductora de lengua zapoteca, expuso en redes sociales la cruda realidad que enfrentan los profesionales de lenguas indígenas en México. Durante su participación como traductora oficial en la Guelaguetza 2023, uno de los festivales culturales más importantes del país, Martínez recibió únicamente 600 pesos por sus servicios, un monto que ha generado indignación entre usuarios de internet y defensores de los derechos lingüísticos.
La joven, originaria de Oaxaca y hablante nativa de zapoteco desde su nacimiento, compartió su experiencia a través de un video en redes sociales. Con una amplia trayectoria que incluye trabajos de traducción para organizaciones no gubernamentales e incluso tribunales en Estados Unidos, Martínez esperaba un reconocimiento más justo por su labor en este evento que representa la riqueza cultural de su estado.
“Mi lengua materna es el zapoteco. Aprendí español en la primaria, como muchos en mi comunidad”, explicó la traductora, quien además destacó el valor de preservar las lenguas originarias que se encuentran en peligro de desaparecer. “Las lenguas están a punto de extinguirse y somos grupos que siempre hemos sido vulnerados”, denunció.
La revelación de Martínez desató una ola de críticas hacia el gobierno de Oaxaca y los organizadores del evento, quienes según los usuarios, obtienen grandes ganancias económicas gracias a la afluencia turística que genera la Guelaguetza, pero no retribuyen de manera justa a los profesionales que hacen posible la comunicación intercultural.
Entre los comentarios más destacados, usuarios señalaron: “Que se haga viral porque seguramente ellos justificaron otro tipo de pago en sus facturas”, “Al final siempre pagarán eso porque lo siguen aceptando”, y “Te pagan 600 por un trabajo profesional pero les pagan más a influencers”.
Este caso ha puesto en evidencia la paradoja que vive uno de los eventos culturales más emblemáticos de México, cuyo nombre proviene del vocablo zapoteco “Guendalezaa”, que significa ofrenda, presente o ayuda mutua, conceptos que contrastan con la realidad denunciada por Martínez.
La traductora hizo un llamado a las autoridades para crear políticas públicas que apoyen a quienes trabajan en la preservación de las lenguas indígenas y aseguren pagos dignos por su labor profesional. Mientras tanto, su testimonio sigue generando conversación sobre la importancia de valorar y proteger la diversidad lingüística de México.




