La casa de los famosos se convirtió en escenario de tensión y emociones encontradas cuando Sergio Mayer y Paul Stanley protagonizaron una acalorada discusión a la hora de la comida.
Los cuatro nominados, Barby, Paul, Sergio y Emilio, se encontraban bajo presión y el ambiente se volvió tenso. Pero sin dudas los más afectados por el estrés fueron Sergio y Paul.
Más tarde, la producción organizó una cena especial para los nominados, con la intención de que pudieran hablar sobre sus diferencias y aclarar cualquier malentendido. Al terminar la cena, y después de haber limado asperezas, Sergio y Paul aprovecharon la tensión generada por su discusión previa y decidieron gastar una broma a los demás habitantes de la casa.
Emilio, en complicidad con Sergio y Paul, salió llorando de la cena y les contó a los demás participantes que había habido una fuerte discusión entre Sergio y Paul. Después, Sergio le narró a sus compañeros del cuarto “infierno” una historia ficticia sobre la pelea que supuestamente había ocurrido durante la cena.
En ese momento, Paul entró al cuarto simulando estar enfadado y se lanzó hacia Sergio, provocando una reacción inmediata de Nicola, Jorge y Apio, quienes intentaron detenerlo para evitar cualquier tipo de confrontación física. En medio de la tensión creciente, Emilio gritó: «¡Es una broma!».
Los demás habitantes de la casa, aún asimilando lo ocurrido, comenzaron a reírse al darse cuenta de la broma planeada por Sergio, Paul y Emilio. Aunque la tensión inicial fue real, el desenlace resultó en un momento divertido y una muestra de camaradería entre los participantes.




