Una mujer pasó varias semanas conversando por WhatsApp con la Inteligencia Artificial de Meta creyendo que hablaba con una persona cercana, lo que reavivó el debate sobre la brecha digital y el uso cotidiano de la IA.
Un curioso malentendido se volvió tendencia en redes sociales luego de que se difundiera un video en el que una persona adulta mayor pasa varias semanas conversando por WhatsApp creyendo que hablaba con su comadre, cuando en realidad interactuaba con el asistente de Inteligencia Artificial de Meta integrado en la aplicación.
El caso fue compartido en TikTok por la usuaria @marcelaacartessilva, quien acompañó el video con el mensaje: “Mi suegra estuvo hablando más de un mes con Meta creyendo que era su comadre”. En las imágenes se muestran fragmentos de la conversación, donde la mujer aborda temas personales, hace preguntas cotidianas y responde con naturalidad, sin percatarse de que las respuestas carecían del tono cercano propio de una charla entre amigas.
De acuerdo con la explicación que acompaña la publicación, el error ocurrió cuando la usuaria, al intentar escribirle a su contacto habitual, ingresó el nombre directamente en el buscador de WhatsApp y abrió sin notarlo un chat con el chatbot de Meta, una herramienta diseñada para responder consultas, ofrecer información y asistir a los usuarios dentro de la plataforma.
El episodio generó miles de reacciones, principalmente de humor, pero también abrió una conversación más amplia sobre la brecha digital, especialmente entre personas adultas mayores que no están plenamente familiarizadas con las nuevas funciones basadas en inteligencia artificial. Usuarios señalaron que la integración cada vez más discreta de estas tecnologías en aplicaciones de uso diario puede provocar confusiones similares.
Especialistas en tecnología han advertido que la rápida adopción de asistentes de IA en plataformas de mensajería plantea nuevos retos en términos de alfabetización digital, claridad en las interfaces y comprensión de con quién —o con qué— se está interactuando. Aunque el caso fue tomado con humor, también dejó en evidencia la necesidad de acompañar la innovación tecnológica con mayor información y orientación para todos los sectores de la población.




