Un clip compartido en TikTok donde un veterinario narra en tono sarcástico la supuesta consulta de una persona que se identifica como perro desató debate en redes y volvió a colocar el término therian en el centro de la conversación digital.
Las tendencias virales no descansan y esta semana el término therian volvió a posicionarse entre lo más comentado en redes sociales. La palabra proviene de “therianthropy”, un concepto de raíz griega que mezcla las ideas de bestia y humano, y que desde hace años circula en comunidades digitales.
Aunque sus primeras expresiones en internet se remontan a la década de los 90 en ciudades como Montevideo y Buenos Aires, el fenómeno ha resurgido con fuerza gracias a plataformas sociales, donde jóvenes comparten testimonios sobre su identidad y experiencias personales.
Quienes se identifican como therian explican que experimentan una conexión profunda con algún animal, y subrayan que no se trata de un disfraz ni de un juego temporal, sino de una vivencia interna relacionada con su identidad. Esta postura suele generar debate, especialmente cuando algún caso se vuelve viral.
Eso fue justamente lo que ocurrió en Tijuana, donde un médico veterinario publicó en TikTok un video relatando —en tono claramente sarcástico— lo que describió como su “primera consulta” con un paciente que aseguraba identificarse como perro.
En el clip, el profesionista cuenta que la persona acudió sola al consultorio y afirmó ser el paciente. El veterinario siguió la conversación y, según su propio relato, hizo preguntas sobre síntomas y antecedentes médicos, todo dentro de un contexto humorístico.
@kreibex Mi primer “Therian” en consulta veterinaria. #therian #veterinaria #vet #animales #animals ♬ sonido original – ✨ Kreibex ✨
La parte que detonó más reacciones fue cuando mencionó, también en tono irónico, que tras “calcular la edad en equivalencia animal” determinó que el supuesto paciente padecía demencia senil y que “procedió a aplicarle eutanasia”. La mayoría de los usuarios interpretó el comentario como humor negro, aunque no faltaron críticas por la sensibilidad del tema.
Las reacciones se dividieron entre quienes siguieron la broma con comentarios ingeniosos y quienes expresaron preocupación por la creciente visibilidad del fenómeno. También hubo usuarios que cuestionaron los límites del sarcasmocuando se abordan asuntos relacionados con identidad y salud mental.
El episodio volvió a poner sobre la mesa la conversación sobre identidades alternativas en el entorno digital y cómo un solo video puede amplificar —o distorsionar— debates complejos en cuestión de horas. En tiempos donde todo puede hacerse tendencia, la línea entre el entretenimiento y la polémica es cada vez más delgada.




