La exconductora de Exponiendo Infieles denunció en video que Farmacias del Ahorro se negó a cambiarle un helado en mal estado; la queja desató un debate sobre derechos del consumidor y servicio al cliente.
La youtuber Lizbeth Rodríguez, conocida por su participación en Exponiendo Infieles, volvió a generar revuelo en redes sociales, esta vez no por revelar secretos amorosos, sino por un helado derretido.
Todo comenzó cuando compartió un video donde denuncia que Farmacias del Ahorro se negó a cambiarle un helado de la marca Holanda que su hijo había comprado y que, al abrirlo, estaba completamente derretido. Según Lizbeth, el producto estaba claramente en mal estado y, al pedir el reemplazo, fue rechazada por el personal, quienes alegaron que no podían hacer nada porque la responsabilidad era del proveedor o del encargado del refrigerador.
La situación escaló cuando, afirma la influencer, los empleados consideraron activar un «código rojo», un protocolo de seguridad utilizado en algunas sucursales para incidentes con clientes. Esto hizo que Lizbeth expresara aún más molestia, argumentando que solo estaba exigiendo lo justo como consumidora.
Me querían mandar a la policía por exigir que me cambiaran el helado oreo derretido o devolución de dinero y con su cara…
Publicado por Lizbeth Rodriguez en Domingo, 15 de junio de 2025
¿Todo por un helado?
Tras la publicación del video, las reacciones no se hicieron esperar. En redes sociales, muchas personas la acusaron de exagerar y de hacer un drama innecesario por un producto de bajo costo. Algunos incluso se ofrecieron a pagarle el helado con tal de que dejara de quejarse. “Ridícula”, “liosa” y “malagradecida” fueron algunos de los adjetivos que circularon en los comentarios.
Sin embargo, también hubo una ola de apoyo, con usuarios defendiendo su derecho a recibir un producto en buen estado y a exigir respuestas de la tienda, sin importar el precio. “No es el helado, es el principio”, comentaron.
¿Qué dicen los expertos?
Defensores de los derechos del consumidor han recordado que, en México, cualquier persona tiene derecho a solicitar el cambio o reembolso de un producto defectuoso, según lo establecido por la PROFECO. Y aunque los empleados solo siguen instrucciones, el establecimiento sí debe responder ante fallas en su cadena de frío o productos no aptos para el consumo.




