Una usuaria acusó a un trabajador de una tienda de telefonía en Nuevo León de presuntamente acceder a fotografías privadas almacenadas en su celular mientras realizaba el cambio de información a un nuevo dispositivo. El caso se volvió viral en redes sociales.
Una joven denunció públicamente a un empleado de una tienda de telefonía celular en Nuevo León, luego de descubrir que presuntamente accedió a fotografías privadas almacenadas en su teléfono mientras realizaba el proceso de transferencia de información hacia un nuevo dispositivo móvil.
El caso comenzó a viralizarse en plataformas como TikTok y Facebook, donde la afectada compartió varios videos relatando lo ocurrido dentro de la sucursal a la que acudió para renovar su equipo telefónico.
De acuerdo con su testimonio, el trabajador le pidió desbloquear completamente el celular y retirar las contraseñas de seguridad para facilitar la migración de archivos al nuevo dispositivo. La joven explicó que el empleado manipuló el teléfono durante aproximadamente 40 minutos mientras continuaba con el trámite.
“Uno no va a estar inspeccionando al 100 por ciento qué está haciendo”, comentó la usuaria en uno de los videos que rápidamente acumuló miles de reproducciones.
La situación comenzó a parecerle extraña cuando el trabajador le mostró su teléfono personal argumentando que había surgido un problema durante la transferencia de información. Posteriormente, el empleado ingresó aparentemente a una zona exclusiva para trabajadores y dejó el celular de la clienta sobre una barra.
Fue en ese momento cuando la joven revisó el dispositivo y observó una notificación relacionada con contenido almacenado dentro de una carpeta privada de fotografías, sección protegida normalmente mediante contraseña. Según explicó, minutos antes el trabajador le había solicitado desactivar temporalmente esa medida de seguridad.
“Empecé a entrar en pánico”, relató la afectada.
Tras notar la situación, pidió apoyo a otros empleados de la tienda para confrontar al trabajador señalado. Según su versión, el hombre negó haber revisado las imágenes privadas cuando fue cuestionado por lo ocurrido.
La joven también aseguró que revisaron el teléfono del empleado y encontraron contenido que calificó como “extraño”, aunque evitó revelar más detalles públicamente.
Posteriormente solicitaron apoyo de policías; sin embargo, la afectada explicó que las autoridades le indicaron que para iniciar formalmente una investigación posiblemente tendría que entregar también su propio celular como parte de las diligencias.
El caso provocó un intenso debate en redes sociales sobre la privacidad digital, la seguridad de los datos personales y los riesgos de entregar dispositivos desbloqueados en centros de servicio o tiendas de telefonía.
Decenas de usuarios recomendaron evitar compartir contraseñas personales o permitir accesos completos a fotografías, aplicaciones y archivos sensibles durante procesos de reparación o transferencia de información.
Hasta el momento, la empresa de telefonía involucrada no ha emitido una postura oficial sobre la denuncia viral ocurrida en Nuevo León.




