Un usuario denunció que tiene múltiples líneas asociadas a su CURP sin haberlas contratado, lo que encendió la preocupación sobre la seguridad de datos en México y la falta de respuesta de empresas como AT&T México y Movistar México.
Un usuario en redes sociales generó polémica al denunciar que tiene al menos 11 líneas telefónicas registradas a su nombre sin haberlas contratado, situación que ha encendido las alertas sobre posibles casos de robo de identidad en México.
De acuerdo con su testimonio, el problema salió a la luz cuando intentó registrar su propia línea conforme a los nuevos lineamientos, pero el sistema le indicó que ya había alcanzado el límite de números vinculados a su CURP.
El afectado aseguró que no reconoce ninguna de las líneas registradas, lo que le impide gestionarlas o eliminarlas desde la plataforma correspondiente.
Sin control sobre las líneas
El usuario explicó que el sistema solo permite eliminar números si estos son previamente identificados, lo que complica el proceso cuando se trata de líneas completamente desconocidas.
Además, manifestó su preocupación por no saber quién utiliza esos números ni con qué fines, lo que abre la posibilidad de fraudes o actividades ilícitas vinculadas a su identidad.
Falta de respuesta de empresas
En busca de una solución, acudió a compañías como AT&T México y Movistar México, sin obtener una respuesta favorable.
Según su relato, en uno de los casos le confirmaron la existencia de una línea a su nombre, pero no pudo ser eliminada debido a que se encontraba bloqueada.
Autoridades sin solución clara
El afectado también intentó contactar a instancias como la Procuraduría Federal del Consumidor, pero aseguró no haber recibido una solución concreta hasta el momento.
Ante la falta de atención, decidió hacer público su caso para alertar a otros usuarios y buscar orientación.
Riesgos y preocupación creciente
Especialistas advierten que este tipo de situaciones podría derivar en el uso indebido de datos personales, facilitando delitos como extorsión, fraude o suplantación de identidad.
El caso ha reavivado el debate sobre la necesidad de reforzar los mecanismos de control en el registro de líneas telefónicas y garantizar la protección de la información personal de los usuarios en el país.




