El Congreso de la Ciudad de México aprobó una reforma que obligará a los gimnasios a contar con personal capacitado en primeros auxilios, protocolos de atención médica y mecanismos para actuar rápidamente ante emergencias que puedan poner en riesgo la salud de los usuarios.
Las personas que entrenan en gimnasios de la Ciudad de México podrían contar próximamente con mayores garantías de seguridad durante sus rutinas, luego de que el Congreso de la Ciudad de México aprobara una reforma que obliga a estos establecimientos a fortalecer sus mecanismos de respuesta ante emergencias médicas.
La medida busca que los centros de acondicionamiento físico estén mejor preparados para actuar en situaciones críticas que pueden ocurrir durante la práctica deportiva, como desmayos, lesiones graves, complicaciones cardiovasculares o cualquier incidente que requiera atención inmediata.
Nuevas obligaciones para los gimnasios
La reforma incorpora el artículo 56 Bis a la Ley de Establecimientos Mercantiles y establece nuevas responsabilidades para los gimnasios que operan en la capital.
Entre ellas destaca la obligación de contar con equipo básico de atención médica, materiales para primeros auxilios y personal con capacitación suficiente para brindar asistencia mientras llegan los servicios especializados de emergencia.
Además, los establecimientos deberán implementar protocolos claros de actuación para responder de manera rápida y organizada cuando algún usuario enfrente una situación que comprometa su salud.
Personal capacitado será obligatorio
Uno de los cambios más relevantes es que los gimnasios deberán disponer de un médico o, en su defecto, de personal certificado en primeros auxilios.
El objetivo es garantizar que exista alguien con conocimientos suficientes para intervenir durante los primeros minutos de una emergencia, considerados fundamentales para reducir riesgos y evitar complicaciones mayores.
Los legisladores señalaron que una atención oportuna puede marcar la diferencia entre una recuperación exitosa y consecuencias más graves para los usuarios.
Crearán un sistema de alertas médicas
La reforma también contempla la creación de un Sistema de Alertas de Condiciones Médicas, mediante el cual los usuarios podrán proporcionar de manera voluntaria información relevante sobre su estado de salud.
Entre los datos que podrán registrarse se encuentran:
- Alergias
- Lesiones previas
- Enfermedades crónicas
- Limitaciones físicas
- Padecimientos cardiovasculares
- Condiciones médicas especiales
Esta información permitirá que instructores y entrenadores adapten los programas de ejercicio a las necesidades particulares de cada persona y reduzcan posibles riesgos durante el entrenamiento.
Convenios con hospitales y servicios de emergencia
La nueva legislación también contempla a los gimnasios que no cuentan con personal médico permanente.
En estos casos, los establecimientos deberán establecer convenios con hospitales, clínicas o servicios de atención médica cercanos para garantizar una respuesta rápida cuando se presente una emergencia.
Con ello se busca que exista una red de apoyo que permita actuar de manera eficiente mientras se traslada al paciente a una unidad médica especializada.
También combatirán el uso de sustancias peligrosas
Otro aspecto incluido en la reforma está relacionado con la prevención y concientización sobre el consumo de esteroides anabólicos y otras sustancias que pueden representar riesgos para la salud.
Los gimnasios deberán proporcionar información sobre las posibles consecuencias asociadas al uso indebido de estos productos, promoviendo prácticas deportivas seguras y responsables.
Buscan hacer más seguros los espacios deportivos
Los legisladores destacaron que los gimnasios cumplen un papel importante en la promoción de hábitos saludables, pero también reconocieron que el aumento de usuarios ha hecho necesario fortalecer las medidas de seguridad dentro de estos espacios.
Con esta reforma, la protección de los usuarios dejará de depender exclusivamente de las políticas internas de cada establecimiento y pasará a formar parte de las obligaciones legales que deberán cumplir los gimnasios que operan en la Ciudad de México.
Las autoridades esperan que estas medidas contribuyan a crear entornos más seguros para quienes realizan actividad física y permitan actuar de manera más eficaz ante cualquier emergencia médica que pueda presentarse durante el entrenamiento.




