Rodrigo relató los momentos de angustia que vivió al quedar atrapado entre cientos de personas durante la celebración por el triunfo de la Selección Mexicana sobre Ecuador. La tragedia dejó cuatro personas fallecidas y reavivó el debate sobre la seguridad en eventos masivos.
La euforia por la victoria de la Selección Mexicana frente a Ecuador en el Mundial 2026 reunió a miles de aficionados en el Ángel de la Independencia, en la Ciudad de México. Lo que comenzó como una noche de celebración terminó convirtiéndose en una tragedia para decenas de personas que quedaron atrapadas entre la multitud durante una estampida registrada en Paseo de la Reforma.
Entre quienes vivieron esos momentos de terror se encuentra Rodrigo, un joven que compartió su testimonio sobre los instantes en los que pensó que no lograría salir con vida de la aglomeración.
«Estaba mentalizado para morirme»
De acuerdo con su relato, Rodrigo acudió al Ángel de la Independencia para celebrar el pase de México a los octavos de final junto a miles de aficionados. Sin embargo, conforme aumentó la cantidad de personas en la zona, el ambiente comenzó a tornarse peligroso.
El joven explicó que la presión ejercida por la multitud era tan intensa que prácticamente le resultaba imposible moverse o buscar una ruta de salida.
«Estaba mentalizado para morirme», recordó al describir el momento de mayor desesperación que experimentó durante la estampida.
Rodrigo relató que, durante varios minutos, perdió completamente el control de sus movimientos mientras las personas a su alrededor intentaban mantenerse de pie entre empujones y caídas.
La estampida provocó momentos de pánico
Diversos videos difundidos en redes sociales mostraron la enorme concentración de aficionados que acudió a Paseo de la Reforma para celebrar el triunfo del Tricolor.
Las imágenes evidenciaron momentos de tensión cuando la gran cantidad de asistentes comenzó a generar empujones que derivaron en caídas y escenas de pánico.
Según el testimonio de Rodrigo, la sensación de no poder respirar ni desplazarse aumentó conforme la presión de la multitud se intensificaba, haciendo que cada segundo pareciera interminable.
El joven aseguró que hubo instantes en los que sintió que cualquier persona que cayera al suelo corría un grave riesgo de ser aplastada por quienes continuaban avanzando sin posibilidad de detenerse.
La celebración terminó con cuatro personas fallecidas
La noche también estuvo marcada por una tragedia. Autoridades de la Ciudad de México confirmaron posteriormente que cuatro personas perdieron la vida durante los festejos realizados en las inmediaciones del Ángel de la Independencia.
De acuerdo con la información oficial, tres de las víctimas fallecieron por asfixia, mientras que una cuarta persona murió después de sufrir un cuadro médico que derivó en un paro cardiorrespiratorio tras ser trasladada a un hospital.
Los hechos dieron lugar a investigaciones por parte de las autoridades capitalinas para esclarecer las circunstancias en las que ocurrieron los fallecimientos y determinar si existieron factores que pudieron prevenir la tragedia.
Piden reforzar la seguridad en eventos masivos
Tras lo ocurrido, numerosos usuarios en redes sociales manifestaron su preocupación por la falta de control durante las celebraciones y señalaron la necesidad de fortalecer los operativos de Protección Civil, seguridad y atención médica cuando se convoquen concentraciones multitudinarias.
El caso de Rodrigo se convirtió en uno de los testimonios que reflejan el riesgo que puede representar una aglomeración de esta magnitud, incluso durante eventos cuyo objetivo es celebrar un resultado deportivo.
Aunque miles de aficionados pudieron disfrutar del histórico triunfo de la Selección Mexicana, la estampida registrada en el Ángel de la Independencia dejó una profunda huella entre quienes estuvieron presentes y reabrió el debate sobre la organización y prevención en este tipo de celebraciones públicas.




