María Irene Dipp acusa a Eruviel Ávila Villegas de violencia y amenazas, y teme por su seguridad y la de sus hijos.
La empresaria María Irene Dipp denunció públicamente a su esposo, el exgobernador del Estado de México Eruviel Ávila Villegas, por presunta violencia psicológica y amenazas, situación que —aseguró— la mantiene en constante temor por su seguridad y la de sus hijos.
A través de un video difundido en sus redes sociales, Dipp afirmó que este tipo de conductas no son recientes y que desde hace tiempo ha enfrentado intimidaciones, incluyendo advertencias sobre posibles acciones legales en su contra.
“He recibido amenazas de que va a proceder legalmente en mi contra y vivo con el temor constante de perder a mis hijos”, expresó.
En su mensaje, explicó que decidió separarse del exmandatario como una medida para proteger a su familia, al considerar que el entorno en el que vivían era tóxico.
“Lo único que hice fue intentar proteger, ayudar y liberar a mis hijos del ambiente tóxico en el que vivíamos”, sostuvo.
La empresaria también señaló que, pese a haber buscado una salida pacífica al conflicto, las amenazas continuaron tanto en el ámbito civil como penal, lo que agravó su situación personal.
Uno de los puntos más contundentes de su declaración fue cuando responsabilizó directamente a Eruviel Ávila Villegas de cualquier afectación a su integridad o la de sus hijos.
“Hoy lo hago responsable de cualquier situación que afecte nuestra integridad”, declaró, haciendo énfasis en la protección de sus menores.
Hasta el momento, Eruviel Ávila Villegas no ha emitido una postura pública respecto a estas acusaciones, lo que mantiene el caso en desarrollo.
El político, militante del Partido Revolucionario Institucional, fue gobernador del Estado de México entre 2011 y 2017, además de ocupar cargos como senador, diputado federal y presidente municipal de Ecatepec en dos ocasiones.
El caso ha generado atención en redes sociales y reabre la conversación sobre la violencia psicológica, un tipo de agresión que, aunque no siempre visible, tiene profundas implicaciones legales, emocionales y familiares en México.




