La periodista fue señalada de prepotente luego de exhibir al personal de un restaurante en Polanco; tras la viralización del video, ofreció disculpas y reveló que fue separada de su empleo
Claudia Mollinedo, periodista radicada en la Ciudad de México, fue apodada en redes como #LadyPolanco luego de viralizarse un video en el que, junto a tres amigas, reclama que fueron sacadas del restaurante donde cenaban, aparentemente por haber permanecido después del horario de cierre.
En el clip, grabado por las propias comensales, Mollinedo expresa su molestia por el trato que recibieron, asegurando que habían consumido casi 25 mil pesos, motivo por el cual consideraban injusto que se les pidiera salir del establecimiento. Durante la grabación, señalaron al trabajador que les informó que el local cerraba a la 1:00 a. m. con la frase: “Aquí se cierra a la 1, no cuando quiera”.
El tono del reclamo y la insistencia en el monto de consumo fueron percibidos como clasistas y prepotentes, lo que generó una ola de críticas en plataformas como X (antes Twitter), Facebook e Instagram. El fragmento fue ampliamente difundido por la cuenta @EsDeMamador, donde muchos usuarios comenzaron a llamarla #LadyPolanco.
Tras la viralización del incidente, Claudia Mollinedo publicó un comunicado en su cuenta oficial, en el que ofreció disculpas públicas y aseguró que su intención nunca fue ofender ni menospreciar a los trabajadores del restaurante. Agradeció las críticas “constructivas” y reconoció que el episodio la hizo reflexionar.
En el mismo mensaje, reveló que fue separada de su cargo en el medio de comunicación para el que trabajaba: “Por ahora han decidido apartarme y lo entiendo”, escribió.
Las reacciones en redes sociales han sido mixtas. Mientras algunos usuarios la llamaron arrogante y desubicada, otros expresaron que el error no justificaba una sanción laboral:
- “De todos modos ya eres #LadyPolanco por no respetar los horarios laborales…”
- “Aprendiste de tu error, pagaste la consecuencia y te disculpaste. Caso cerrado”
- “No era necesaria la aclaración, no afectaste a nadie, fue más bien chusco”
El caso reabre el debate sobre la relación entre clientes y trabajadores, el respeto a los horarios laborales, y los límites del reclamo público en redes sociales.




