En México, la clase alta se encuentra concentrada principalmente en cuatro entidades del país y está conformada mayormente por directores y altos mandos de empresas. Sin embargo, existe una amplia brecha entre la percepción generalizada sobre los ingresos necesarios y la realidad de esta estrato social.
El video compartido en redes sociales muestra cómo a diversos mexicanos se les cuestiona sobre el monto de ingresos requerido para ser considerado parte de la clase alta. Gran parte de las respuestas sorprenden, ya que muchos creen erróneamente que con un ingreso mensual de 30 mil pesos ya se pertenece a esta clase privilegiada.
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) establece una clasificación para las personas de clase alta en México, que se divide en tres subcategorías:
- Media Alta: Esta categoría incluye a la mayoría de hombres de negocios y profesionales exitosos, quienes generalmente disfrutan de ingresos económicos estables. Se estima que representa aproximadamente el 14 por ciento de la población nacional.
- Alta Baja: En esta subcategoría se encuentran las personas cuyas familias han sido adineradas durante varias generaciones. Sus ingresos son muy altos y constantes. Se estima que representa cerca del 5 por ciento de la población nacional.
- Alta Alta: Estas familias han acumulado riqueza a lo largo de varias generaciones, lo que les ha permitido mantener fortunas estables y generar ganancias constantes a través de inversiones. Se estima que solo alrededor del 1 por ciento de la población nacional pertenece a esta subcategoría.
En una sociedad donde la riqueza y las posesiones determinan el estatus social, las clases sociales buscan alcanzar un estatus superior basado en la acumulación de bienes y riqueza.
Según el análisis «Cuantificando la Clase Media en México 2010-2020», realizado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la clase alta en México destina una parte significativa de sus ingresos a tarjetas de crédito, transferencias, educación, cultura, turismo, salud, alimentos y remodelación de viviendas.
Es importante tener en cuenta que las clasificaciones y estimaciones mencionadas anteriormente son aproximadas y están sujetas a cambios a lo largo del tiempo. La pertenencia a la clase alta no se basa únicamente en ingresos, sino también en la acumulación de capital y generaciones de riqueza.
En resumen, la clase alta en México se compone de individuos y familias cuyos ingresos son significativamente altos y estables. Su distribución se concentra en algunas entidades del país y abarca diferentes subcategorías. Es fundamental comprender que la pertenencia a esta clase social no solo se basa en ingresos, sino también en la acumulación de riqueza y la estabilidad económica a lo largo del tiempo.




