Carlos Slim, uno de los empresarios más influyentes y ricos de México y el mundo, ha planteado una propuesta revolucionaria para abordar la inclusión laboral y la longevidad de la población. Durante un evento en la localidad española de Avilés, Slim propuso una jornada laboral de doce horas diarias durante tres días a la semana. Esta medida, según el empresario, permitiría que más personas tengan acceso al mercado laboral y tengan tiempo para dedicarse al entretenimiento y el deporte, actividades que preve que tendrán una mayor demanda.
Slim argumenta que esta nueva forma de organizar el trabajo no solo proporcionaría a las personas más oportunidades de empleo, sino que también se adaptaría a las cambiantes dinámicas de la vida laboral en la era digital. La propuesta de una jornada laboral más larga pero concentrada en menos días podría ofrecer beneficios tanto para los empleados como para los empleadores al brindar mayor flexibilidad y tiempo libre adicional para la recreación y el aprendizaje.
Además de su propuesta sobre la jornada laboral, Slim también abogó por aumentar la edad de jubilación a los 75 años. Argumentó que cuando se estableció la edad de jubilación a los 65 años, la expectativa de vida era similar. Sin embargo, en la actualidad, las personas que alcanzan los 60 años pueden esperar vivir hasta los 90 o 95 años. Slim considera que al retrasar la jubilación, se puede abordar el creciente pasivo laboral asociado con las pensiones y aliviar la presión sobre los recursos del Estado.
La propuesta de jubilación a los 75 años también aborda el desafío de la sostenibilidad de los sistemas de seguridad social en un contexto de envejecimiento de la población. Al posponer la jubilación, se reduciría la carga financiera en los sistemas de pensiones y permitiría un enfoque más equilibrado para garantizar la seguridad financiera de las personas en la jubilación.
El empresario participó en un foro organizado por la Fundación Círculo de Montevideo bajo el título «El renacer de la ética». Durante su conferencia «EU y China, ¿competencia, enfrentamiento o cooperación?», Slim compartió sus opiniones sobre temas globales. En cuanto a los conflictos bélicos actuales, como el de Ucrania e Israel y Hamás, expresó su preocupación por situaciones «irracionales» y señaló la importancia de competir por mercados y desarrollo económico en lugar de territorios, especialmente en la era actual centrada en la tecnología.
“La civilización se sustenta en el bienestar de los demás porque antes se explotaba la mano de obra, había esclavos; ahora es lo contrario, lo que se requiere es que las personas recapaciten, tengan educación, formación y trabajo bien remunerado”, dijo.
Desde una perspectiva ética, Slim subrayó la necesidad de combatir la pobreza y la marginación como los principales problemas a resolver. Consideró que la inclusión de las personas en la modernidad a través de la educación, la formación y empleos bien remunerados es la mejor inversión. Esto no solo fortalece a un país, sino que beneficia a empresarios, gobiernos y, sobre todo, a la población en general.
Carlos Slim ha planteado un enfoque visionario para abordar los desafíos laborales y sociales del siglo XXI, buscando adaptarse a las realidades cambiantes de la vida moderna y promoviendo un enfoque ético para el bienestar de la sociedad en su conjunto. Su propuesta ha desatado un debate en la sociedad sobre cómo equilibrar las demandas del mercado laboral actual con las expectativas de una población que vive más tiempo y busca una mayor calidad de vida en la jubilación.




