El empresario mexicano habló sobre la situación financiera de Telmex, una compañía que enfrenta fuertes presiones económicas por obligaciones laborales y restricciones regulatorias, aunque descartó venderla.
Carlos Slim reconoció que Teléfonos de México (Telmex) atraviesa uno de los periodos más complicados de su historia financiera y confirmó que la empresa dejó de ser rentable desde hace más de una década.
Durante un encuentro con medios de comunicación, el presidente honorario de Grupo Carso fue cuestionado sobre la situación actual de la compañía y respondió de manera directa que ya no representa un negocio rentable para el conglomerado empresarial.
“No, no es negocio”, respondió el empresario cuando se le preguntó si Telmex seguía siendo una operación rentable para el grupo.
Slim descarta vender Telmex
A pesar de las dificultades económicas que enfrenta la compañía, Slim aseguró que no existe intención de vender la empresa.
El empresario explicó que mantener a Telmex forma parte de un compromiso familiar y empresarial que asumió junto a sus hijos.
“No, no porque es mexicana. Ya la hubiéramos vendido. Yo quedé con mis hijos de que no la íbamos a vender”, afirmó.
La declaración refleja la importancia estratégica y simbólica que Telmex mantiene dentro del grupo empresarial, a pesar de los problemas financieros que enfrenta actualmente.
El enorme costo de las jubilaciones afecta las finanzas
Uno de los principales desafíos para la empresa es el elevado pasivo laboral acumulado durante décadas.
De acuerdo con Slim, Telmex mantiene obligaciones relacionadas con jubilaciones y pensiones que rondan los 270 mil millones de pesos, una cifra que continúa impactando sus resultados financieros.
Actualmente, la compañía sostiene a cerca de 41 mil jubilados, mientras que cuenta con alrededor de 20 mil trabajadores activos.
Esta diferencia provoca que la empresa destine una parte significativa de sus recursos al pago de prestaciones y compromisos laborales adquiridos en el pasado.
Además, el empresario señaló que algunos esquemas laborales permitieron durante años jubilaciones a edades relativamente tempranas, situación que contribuyó al crecimiento de estas obligaciones financieras.
Regulación limita su capacidad de competir
Slim también volvió a señalar que las condiciones regulatorias han dificultado que Telmex pueda competir en igualdad de condiciones frente a otras empresas del sector.
Según explicó, la compañía continúa enfrentando restricciones que le impiden ofrecer de manera conjunta servicios de televisión de paga, telefonía e internet bajo un mismo esquema comercial.
Mientras otros operadores han diversificado su oferta y generan ingresos adicionales mediante paquetes integrales de entretenimiento y conectividad, Telmex sigue limitada por regulaciones que, a juicio del empresario, afectan directamente su capacidad de crecimiento.
El internet impulsa ingresos, pero no elimina las pérdidas
Aunque el servicio de internet fijo continúa siendo una de las áreas más sólidas de la empresa y mantiene un crecimiento constante, los ingresos generados no han sido suficientes para revertir los números rojos.
Gran parte de los recursos obtenidos continúan destinándose al pago de pensiones, prestaciones y otros compromisos laborales históricos.
Durante los primeros meses de 2026, la empresa siguió desembolsando miles de millones de pesos para cumplir con estas obligaciones, situación que mantiene presión permanente sobre sus finanzas.
Telmex seguirá siendo parte del grupo empresarial
Pese al complicado escenario, Slim reiteró que Telmex seguirá formando parte de su grupo empresarial y que no contempla desprenderse de la compañía.
El empresario considera que la empresa continúa siendo estratégica para el desarrollo de las telecomunicaciones en México y confía en que la presión derivada del pasivo laboral disminuya gradualmente con el paso de los años.
Mientras tanto, Telmex enfrenta el desafío de mantenerse competitiva en un mercado cada vez más dinámico, al tiempo que carga con una de las obligaciones laborales más grandes del país, un factor que seguirá definiendo su futuro en los próximos años.




