La mujer utiliza una bandeja de cocina para reunir los teléfonos de sus seres queridos y conseguir que dejen las pantallas por un momento. Su peculiar método provocó risas y comentarios en redes sociales.
Una abuelita encontró una manera poco convencional de recuperar la atención de su familia: recoger los celulares de todos para que dejen de mirar las pantallas y convivan entre ellos.
El momento quedó registrado en un video que circuló en plataformas como TikTok e Instagram, donde la mujer aparece utilizando una bandeja de cocina para reunir los dispositivos móviles de sus familiares, en una escena que rápidamente despertó reacciones entre los internautas.
La abuelita impone sus propias reglas
Con una actitud firme, pero también divertida, la mujer deja claro que los teléfonos deben quedar fuera de las manos de sus propietarios durante el tiempo que compartan en familia.
Su estrategia consiste en colocar los dispositivos en una bandeja, como si realizara un pequeño decomiso doméstico, con la intención de que sus nietos y demás seres queridos presten atención a quienes tienen enfrente.
La escena llamó la atención por la naturalidad con la que la abuelita establece sus reglas y busca que la reunión familiar no termine con todos concentrados en sus respectivas pantallas.
El video provoca reacciones en redes sociales
La grabación comenzó a compartirse ampliamente en redes sociales, incluidas las cuentas de Radio Fórmula en TikTok e Instagram, donde los usuarios reaccionaron a la ocurrencia de la mujer.
Algunos celebraron la iniciativa y consideraron que guardar los teléfonos durante las reuniones puede ayudar a mejorar la convivencia. Otros destacaron el sentido del humor de la abuelita y la manera tan directa en que decidió poner orden en casa.
El video también puso sobre la mesa una situación común en muchas familias: estar reunidos físicamente, pero con la atención puesta en el celular.
Más allá de las risas que provocó, la escena recordó que establecer momentos libres de pantallas puede ser una alternativa sencilla para fomentar las conversaciones y disfrutar de la compañía de los seres queridos.
Y, al menos en esta familia, la abuelita parece haber encontrado una solución práctica para conseguir que todos vuelvan a mirarse a la cara.




