Un perro en situación de calle fue rescatado y esterilizado por una brigada de la Fundación Ces, pero el audio viral del “tazo dorado” hizo que la historia conmoviera y divirtiera a miles de usuarios en redes sociales.
En redes sociales abundan los videos de perritos que provocan sonrisas y ternura, pero pocos logran combinar a la perfección una acción noble con un toque de humor. Esto fue lo que ocurrió con el clip publicado por la Fundación Ces en su cuenta de TikTok, donde una brigada que realizaba una jornada de esterilización terminó rescatando a un lomito callejero que de manera inesperada se robó la atención de todos.
La grabación muestra cómo, mientras los voluntarios atendían a distintos animales, un perro sin hogar se acercó curioso a observar la actividad. La simpatía del momento escaló cuando, en lugar de ahuyentarlo, la brigada decidió incluirlo en la jornada y brindarle atención médica, lo que incluyó su esterilización para prevenir futuras camadas no deseadas.
Lo que hizo aún más memorable el video fue el audio elegido para acompañarlo: el famoso “tazo dorado”, una expresión coloquial usada en México para referirse con humor —aunque también con empatía— a personas en situación vulnerable o de calle, sugiriendo que merecen una segunda oportunidad. En este caso, el término fue usado de manera afectuosa para el lomito, reforzando el cariño que despertó entre los internautas.
La publicación se llenó de comentarios de apoyo y mensajes como “Ese perrito ya ganó la lotería” o “Se ganó una vida mejor”, además de felicitaciones a la Fundación Ces por su labor altruista. Muchos usuarios también recordaron la importancia de esterilizar como una estrategia clave para reducir la sobrepoblación canina y el abandono animal, problemas que afectan a miles de perros en México.
Después del procedimiento, el perrito fue grabado nuevamente, esta vez ya despierto y con una actitud tranquila, listo para retomar su vida pero ahora con la ventaja de estar protegido contra la reproducción descontrolada. Según la fundación, este tipo de rescates son frecuentes en sus jornadas, y cada uno representa una victoria para el bienestar animal.
Este caso demuestra que incluso los momentos más simples pueden convertirse en fenómenos virales cuando se combinan el sentido del humor, la empatía y el compromiso con causas nobles. En este caso, un perrito anónimo terminó convertido en protagonista de una historia que, más allá de las risas, deja una lección sobre la responsabilidad social hacia los animales en situación de calle.




