Un nuevo testimonio sugiere que el feminicidio de Edith Guadalupe podría estar ligado a una posible red que utilizaba falsas vacantes para atraer mujeres en la Ciudad de México.
El caso de Edith Guadalupe, joven de 21 años asesinada en la Ciudad de México, dio un giro que podría cambiar el rumbo de la investigación. Un nuevo testimonio reveló que meses antes otra mujer habría sido citada al mismo inmueble bajo una supuesta oferta de trabajo, con condiciones que hoy resultan alarmantes: acudir sola y sin identificación.
La denuncia, difundida tras el crimen, abrió una nueva línea que investiga la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, centrada en la posible existencia de un mecanismo para atraer mujeres jóvenes mediante engaños en redes sociales. Según el relato, la vacante fue encontrada en Facebook y estaba dirigida exclusivamente a mujeres, lo que ha encendido alertas sobre un posible patrón.
El punto en común es el edificio ubicado en la alcaldía Benito Juárez, donde Edith fue vista por última vez. Las autoridades buscan determinar si este lugar fue utilizado de manera sistemática para concretar citas laborales falsas con fines aún no esclarecidos o si se trata de coincidencias aisladas.
El caso de Edith Guadalupe comenzó el 15 de abril, cuando salió de su domicilio para acudir a lo que creía era una oportunidad de empleo. De acuerdo con las investigaciones, la joven llegó al inmueble tras trasladarse en una motocicleta de aplicación. Dos días después, su cuerpo fue localizado en el sótano del estacionamiento, oculto bajo un montículo de arena, con signos de violencia.
Por estos hechos fue detenido Juan Jesús “N”, vigilante del edificio, señalado como probable responsable. La Fiscalía sostiene que el hombre habría atacado a la víctima con un desarmador tras un altercado en la caseta de vigilancia, donde además se hallaron restos hemáticos. Sin embargo, el nuevo testimonio podría ampliar el alcance del caso y poner en duda si se trató de un hecho aislado.

La investigación también ha estado marcada por cuestionamientos. Familiares de Edith denunciaron que, al reportar su desaparición, se les pidió esperar 72 horas, lo que los obligó a iniciar la búsqueda por su cuenta. Gracias a ello, lograron ubicar videos y reconstruir los últimos movimientos de la joven.
Además, surgieron acusaciones sobre presuntas irregularidades dentro del proceso, incluyendo solicitudes de dinero por parte de personal ministerial. La fiscal Bertha Alcalde confirmó que servidores públicos fueron separados de sus cargos tras estas denuncias.
Hoy, el caso no solo se centra en el feminicidio de Edith Guadalupe, sino en la posibilidad de que exista una estructura más amplia que utilice la necesidad de empleo como gancho para cometer delitos. La confirmación de esta hipótesis podría redefinir la investigación y revelar un problema de mayor dimensión en la capital del país.




