El sismo se registró frente a la costa de la prefectura de Iwate y provocó momentos de tensión entre la población, aunque las autoridades no reportan daños graves ni riesgo de tsunami
Un fuerte terremoto volvió a poner en alerta a Japón este miércoles, luego de que un sismo de magnitud 7.2 se registrara frente a la costa de la prefectura de Iwate, en el norte del país. El movimiento fue percibido en varias ciudades y activó los protocolos de emergencia debido a la intensidad de las sacudidas.
De acuerdo con información de las autoridades japonesas, el epicentro se localizó frente a la costa oriental de la isla de Honshu, una de las regiones con mayor actividad sísmica del planeta por encontrarse dentro del llamado Anillo de Fuego del Pacífico.
En redes sociales comenzaron a circular videos donde se observan edificios y objetos moviéndose por varios segundos, generando preocupación entre los habitantes de la zona.
¿Hubo alerta de tsunami?
Uno de los principales temores tras el terremoto fue la posibilidad de un tsunami. Sin embargo, las autoridades meteorológicas y los centros de monitoreo indicaron que no fue necesario emitir una alerta de tsunami tras evaluar las características del evento.
Los organismos de vigilancia del Pacífico señalaron que no existe amenaza de tsunami para Japón ni para otras regiones del océano Pacífico derivada de este sismo.
Aun así, las autoridades recomendaron a la población mantenerse atenta ante posibles réplicas, un fenómeno habitual después de terremotos de esta magnitud.
Suspenden servicios y realizan inspecciones
Tras el movimiento telúrico, algunas líneas ferroviarias fueron suspendidas temporalmente para realizar revisiones de seguridad. También se llevaron a cabo inspecciones en infraestructura crítica, incluidas instalaciones energéticas y plantas nucleares, donde no se reportaron anomalías.
Hasta el momento no se han reportado víctimas ni daños estructurales de consideración, aunque las evaluaciones continúan en las zonas cercanas al epicentro.
Japón vive bajo amenaza constante de terremotos
Japón es uno de los países más sísmicos del mundo debido a la convergencia de varias placas tectónicas. Cada año se registran miles de movimientos telúricos, aunque la mayoría son de baja intensidad.
Gracias a sus estrictas normas de construcción y a uno de los sistemas de alerta temprana más avanzados del planeta, el país ha logrado reducir considerablemente el impacto de muchos de estos eventos.
A pesar de ello, cada terremoto de gran magnitud genera preocupación entre la población debido al recuerdo de desastres históricos como el ocurrido en 2011, cuando un poderoso sismo y posterior tsunami provocaron una de las mayores tragedias en la historia reciente del país. (




