La marca redujo a la mitad su presencia en el destino turístico tras cerrar el establecimiento del kilómetro 7.5 de la carretera Tulum-Boca Paila, en medio de una serie de cierres comerciales y reportes de baja ocupación hotelera.
Starbucks cerró su sucursal ubicada en el kilómetro 7.5 de la carretera Tulum-Boca Paila, a un costado del hotel Ahau Tulum. El establecimiento era uno de los dos que tenía la cadena en el destino y destacaba por su diseño con bambú y piedra caliza, concebido bajo un modelo sustentable.
Con este cierre, la marca conserva únicamente su sucursal del kilómetro 0.5 de la carretera federal 307, lo que representa una reducción del 50 por ciento de su presencia en Tulum.
Aunque el establecimiento todavía aparece como activo en el mapa oficial de la compañía, el local ya se encuentra vacío. De acuerdo con la información difundida, empleados confirmaron el cierre durante esta semana.
Hasta el momento, Alsea, operadora de Starbucks en México, no ha ofrecido una explicación oficial sobre la decisión. Entre las posibles causas que se mencionan en la zona están la disminución de las ventas y presuntos cobros de extorsión, aunque ninguna de estas versiones ha sido confirmada.
Tulum acumula cierres de negocios y hoteles
La salida de Starbucks de la zona hotelera ocurre en un contexto complicado para la actividad comercial y turística de Tulum. Durante el último año se han reportado cierres de distintos establecimientos, desde negocios de artesanías hasta restaurantes y hoteles boutique.
Según la información compartida por la Asociación de Hoteles de Tulum, al menos cinco hoteles boutique cerraron temporalmente en septiembre debido a la baja ocupación. Por su parte, la Procuraduría de la Defensa del Trabajo reportó 448 asesorías relacionadas con despidos entre enero y mayo de este año.
También se ha señalado una disminución en la afluencia de visitantes a la zona arqueológica. De acuerdo con cifras atribuidas al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), las visitas cayeron 18 por ciento durante 2024.
A esta situación se suma la controversia en torno al Parque del Jaguar, cuyo impacto en la actividad turística continúa generando diferencias entre integrantes del sector.
Incertidumbre sobre el futuro de la zona hotelera
Los reportes sobre locales vacíos y una menor circulación de vehículos en distintos tramos de la carretera Boca Paila han alimentado la preocupación entre comerciantes y prestadores de servicios.
A los problemas de ocupación se agregan los cuestionamientos sobre la movilidad, las tarifas del transporte y la seguridad, factores que inciden en la experiencia de los visitantes y en la operación de los negocios.
La falta de una explicación oficial sobre el cierre de Starbucks también ha abierto espacio a distintas especulaciones sobre las condiciones económicas que enfrenta el destino.
La cadena habría permanecido más de 11 años en Tulum, por lo que su salida de uno de los puntos más conocidos de la zona hotelera se suma a las señales de alerta sobre el desempeño turístico y comercial de la región.
Por ahora, queda por conocer si el cierre será definitivo y si otras empresas tomarán decisiones similares en los próximos meses.




